Los líderes políticos continúan respaldando la industria de los combustibles fósiles aun cuando los bosques se incendian, el océano se calienta, el permafrost se derrite y los animales pierden sus hábitats en todo el mundo. 

Es fácil ser pesimista y preguntarse por qué las décadas próximas tendrían que ser diferentes al historial de la trayectoria pesimista del pasado.

Pero esta perspectiva innecesariamente acepta el riesgo exponencial de la crisis climática de los próximos años, lo que la hace ver como si estuviéramos condenados sin importar nada. 

Hasta cierto punto de calentamiento, los humanas pueden adaptarse a una normalidad nueva de recursos limitados, “decrecimiento” económico y rehabilitación ambiental. Pero si los gases de invernadero calientan más el planeta, entonces los sistemas climáticos y ecológicos de los que ha dependido el ser humano durante milenios estarían en peligro, el planeta se volvería inhóspito y la desigualdad global se deterioraría a algo semejante a la ciencia ficción distópica de  Octavia Butler.

Por eso es tan importante presionar a los líderes mundiales para que mantengan las temperaturas por debajo de los 1.5 grados centígrados sobre los niveles preindustriales, como se estipula en el acuerdo climático de París.

Dentro de este escenario los científicos importantes del mundo, bajos los auspicios del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas, afirman que debemos mantenernos por seguridad, pero incluso los 1.5 grados implican nuevas realidades severas.

¿Cuál es la diferencia entre un aumento de 1.5, 2, y 3 grados centígrados?

3 razones clave por qué debemos preocuparnos por el calentamiento global ​​

  • Cada grado extra de calentamiento implicaría consecuencias climáticas peores y exacerbaría las desigualdades existentes.
  • El costo de adaptarse a incrementos de temperatura más elevados aumenta de manera exponencial. 
  • La vida silvestre que se adaptó a un clima estable durante miles de años lucharía por sobrevivir los incrementos de temperaturas abruptos. 

Niveles del mar que inundan las costas

india-flooding-monsoon-season-2019.jpg__2100x1400_q85_crop_subject_location-1050,700_subsampling-2_upscale.jpgImagen: Rajesh Kumar Singh/AP



El mundo actualmente está en el camino de calentarse más de 3 grados centígrados, un escenario escalofriante, al menos que la economía global sea transformada de un modo radical. Sabemos cómo transformar la economía global: eliminando gradualmente los combustibles fósiles y las industrias de extracción y permitiéndole al planeta que sane. Ahora, debemos permitirle a los científicos y a los organizadores comunitarios que lideren el camino hacia una transición justa.

Cuando el Acuerdo de París se firmo en 2015, sus artífices recurrieron a la ciencia más sofisticada disponible para alertar a los líderes mundiales para que no permitan que las temperaturas se eleven por encima de 1.5 grados centígrados. Desde entonces, la información climática se ha vuelto más inequívoca. Si bien un incremento de uno o dos grados centígrados es insuficiente cuando hablamos de cambios de temperatura diarios, la diferencia se vuelve catastrófica cuando lo dimensionamos al nivel del clima global.

A continuación, esbozamos las diferencias reales entre un aumento de temperatura global de 1.5, 2 y 3 grados centígrados o más, según la ciencia más actualizada, revisadas por la organización sin fines de lucro Carbon Brief.  

A 1.5 grados de calentamiento, podemos anticipar 48 centímetros de nivel del mar para finales del siglo, que es aproximadamente dos veces más que los niveles actuales. Dos grados de calentamiento incrementaría el nivel del mar 56 centímetros. Más allá de estas temperaturas, no es claro cuánto ascenderían los mares, porque los espirales de retroalimentación, un fenómeno que conduce a una especie de reacción en cadena que puede crear impactos clave de cambio climático más graves, provocan que el hielo que se derrite se acelere de manera exponencial.  

Ocho de las 10 ciudades más grandes del mundo son costas y enfrentarían inundaciones substanciales, erosión e incremento de tormentas incluso bajo el escenario más leve. A 3 grados de calentamiento, sin embargo, cientos de millones de personas serían desplazadas de sus hogares debido al incremento en el nivel del mar. Ya algunos gobiernos planean reubicar las ciudades costeras a un costo extraordinario. Sin este tipo de retirada planeada, el incremento del nivel del mar exacerbaría enormemente la desigualdad. 

El océano se convertiría en una sopa caliente

coral-bleaching-great-barrier-reef-4.jpg__2100x1575_q85_crop_subject_location-1050,790_subsampling-2_upscale.jpgUn investigador del ARC Centre of Excellence for Coral Reef Studies examina los corales descoloridos y muertos en el arrecife Zenith en la parte norte del Gran Arrecife de Coral. Imagen: Andreas Dietzel/ARC Centre of Excellence for Coral Reef Studies



El océano absorbe la mayoría del exceso de calor atrapado en la atmósfera por los gases de invernadero y conforme se calienta, la vida marina se cocina viva. 

Las olas de calor marinas, en particular amenazan los arrecifes de coral y las plantas y los animales que dependen de ellos. Ya que los arrecifes de coral asisten a la industria pesquera, el incremento en las temperaturas del océano amenaza una fuente clave de ingreso y alimento para las comunidades costeras.

El mundo puede anticipar 16 veces más olas de calor marinas al año a 1.5 grados de calentamiento, 23 veces más olas de calor a 2 grados de calentamiento y 41 veces más a 3.5 grados de calentamiento. 

Todos estos escenarios devastarían la vida marina, pero cada ola de calor marina que se evite ayuda a proteger las plantas y los animales bajo la superficie del mar.

Las olas de calor se volverían la nueva norma 

california-heat-wave-summer.jpg__2100x1400_q85_crop_subject_location-1050,700_subsampling-2_upscale.jpgImagen: Jae C. Hong/AP



La década pasada fue la más caliente en la historia registrada y esta década va camino a superar ese récord. Las olas de calor y las temperaturas más elevadas en general son una amenaza extrema a la salud pública que de manera predominante afecta a las comunidades más pobres del mundo. 

A 1.5 grados de calentamiento, habría hasta 19 días extras de calor extremo al año en promedio, con episodios de calor que durarían aproximadamente 17 días más de lo usual. Dos grados de calentamiento conducirían a 29 días adicionales de calor extremo, con episodios de calor que durarían 35 días más. 

A 1.5 grados, 14% de la población global estaría expuesta a por lo menos una ola de calor severa cada cinco años. Ese índice salta a 37% si el planeta alcanza los 2 grados de calentamiento.  

Europa, por ejemplo, tendría 47% de posibilidad de sufrir calor en el verano sin precedentes, al año, a 1.5 grados; y 59% de posibilidad a 2 grados. 

Más lluvia, pero no en todas partes 

rohingya-monsoon-season.jpg__2100x1505_q85_crop_subject_location-1050,750_subsampling-2_upscale.jpgImagen: Roger LeMoyne/UNICEF



El cambio climático está alterando las patrones de precipitación, creando aguaceros y sequías sin precedentes, eventos con efectos desestabilizadores similares. Tanto las sequías como los aguaceros pueden afectar la agricultura, desplazar personas de sus hogares y minar las economías locales. 

La precipitación extrema, sin embargo, puede desencadenar enfermedades transmitidas por el agua y provocar que la gente muera ahogada; mientras que las sequías pueden causar tormentas de arena y fuegos forestales. 

Por debajo de 1.5 grados de calentamiento, 17% de la tierra enfrentaría precipitaciones extremas y la lluvia promedio incrementaría 2%, según Carbon Brief. Un incremento de 2 grados expondría 36% de la tierra a precipitaciones extremas y provocaría que la lluvia promedio incrementara 4%. 

Lo que significa que la mitad de un grado de calentamiento duplicaría los efectos. 

Esta diferencia aparentemente menor también duplicaría la duración de la sequía promedio. La Organización Mundial de la Salud alerta que las sequías podría desplazar 700 millones de personas solo para 2030. 

Los animales y las plantas no tendrían adónde ir

gebhartyler-329964-unsplash.jpg__2592x1728_q85_crop_subject_location-1296,864_subsampling-2_upscale.jpgImagen: @gebhartyler on Unsplash



Las especies tanto del reino animal como el de las plantas están siendo aniquiladas conforme aumentan las temperaturas y sus hábitats son destruidos por la actividad humana. Entre más aumenta el calor en este siglo, más funestas son las circunstancias para ellos.  

De hecho, la pérdida de hábitat para todas las especies se duplicaría o triplicaría si los incrementos de temperaturas fueran de 1.5 grados a 2 grados. Si el planeta se calentará más allá de 4.5 grados, la mayoría del planeta no podría albergar más vida silvestre. 

Tormentas turboalimentadas

puerto-rico-monkey-island.jpg__1200x800_q85_crop_subject_location-600,400_subsampling-2_upscale.jpgImagen: Ramon Espinosa/AP



Las tormentas tropicales se han vuelto cada vez más fuertes, rápidas y destructivas debido al aumento de temperatura en el océano, el incremento de los niveles del mar y otros cambios planetarios. Bajo todos los escenarios de calentamiento, las categorías 4 y 5 de tormentas tropicales se volverán más comunes al año. 

Será más difícil cultivar las cosechas favoritas

south-sundan-climate-change-008.jpg__1200x800_q85_crop_subject_location-600,400_subsampling-2_upscale.jpgImagen: Lisa Murray



El cambio climático ya dificulta más el cultivo de un número de cosechas especiales: café, uvas y chocolate, por nombrar algunas. Pero muchas de las cosechas básicas que forman la base de la nutrición también están siendo amenazadas por las temperaturas y esto conduce al incremento de la hambruna en el mundo. 

Para 2100, el rendimiento promedio de los cultivos de trigo y maíz declinará sin importar cuánto aumenten las temperaturas. Al mismo tiempo, tanto la producción de soya como de arroz incrementará, lo cual conducirá de modo inevitable a cambios en la manera en que la gente se alimenta. 

Amenazas a la salud proliferantes

20200702_0424_muso_annierisemberg.jpg__2100x1400_q85_crop_subject_location-1050,700_subsampling-2_upscale.jpgAdele Coulibaly, una trabajadora de salud comunitaria, habla con una paciente, Mariame Coulibaly , durante una visita a familias para hablarles de cómo prevenir la malaria en Yirimadio, el 2 de julio 2020 en Bamako, Mali. Imagen: Muso



El cambio climático es una amenaza de salud pública urgente que matará a muchas más personas que la pandemia del COVID-19 por las olas de calor, las enfermedades transmitidas por el agua, la contaminación del aire, entre otras cosas. Los mosquitos también se convertirán en un peligro mayor. Conforme el mundo se caliente, las zonas de los mosquitos aumentarán y mucha más personas serán afectadas por la malaria como resultado. 

Si el incremento de temperatura se mantiene a o por debajo de 1.5 grados, las zonas de los mosquitos incrementarán hasta 20% en condiciones áridas y 6% en condiciones de humedad. Solo medio grado más incrementará sus zonas hasta 30% y 10%, respectivamente.  

¿Cómo podemos tomar medidas?

Todavía es posible evitar que las temperaturas suban por encima de 1.5 grados centígrados y no es ningún misterio cómo esto puede lograrse. Los países deben eliminar gradualmente los combustibles fósiles y las industrias de extracción, permitirle al mundo natural que se recupere y financiar totalmente una transición global justa. Los Global Citizens en todo el mundo pueden ayudar a acelerar esta transformación presionando a los líderes políticos para que prioricen la acción climática, uniéndose a las organizaciones climáticas y minimizando su impacto ambiental personal.  


Puedes unirte a la campaña de Global Citizen Live para vencer la pobreza y defender el planeta al tomar acción aquí y volviéndote parte de un movimiento impulsado por ciudadanos en todo el mundo, quienes están tomando medidas junto con los gobiernos, empresas y filántropos para crear un cambio.

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Defiende el planeta

Crisis climática: ¿Cuál es la diferencia entre un aumento de 1.5, 2, y 3 grados centígrados?

Por Joe McCarthy