Las decisiones que definen si los niños van a la escuela, si las familias tienen electricidad confiable y si las comunidades pueden acceder a servicios de salud esenciales muchas veces se toman en espacios muy lejos de la vida cotidiana. Para que eso pase, se necesitan marcos de políticas públicas, financiamiento, cooperación internacional y organizaciones responsables de implementar lo acordado.
Las personas jóvenes siguen estando subrepresentadas en muchas instituciones formales donde se toman decisiones. En el mundo hay aproximadamente 1.2 mil millones de personas de entre 15 y 24 años, pero solo el 2.8% de quienes integran parlamentos en el mundo tiene 30 años o menos. Y más del 37% de las cámaras parlamentarias ni siquiera tiene integrantes en ese rango de edad.
La cultura pop puede ayudar a cerrar esa brecha. La música, el cine, el deporte y la cultura digital pueden llevar los temas de políticas públicas a los espacios donde la gente ya pasa su tiempo. La política pública aporta los planes, las alianzas y los recursos necesarios para implementar; la cultura pop abre la conversación para que se sume mucha más gente.
De ahí nace nuestro modelo de pop y política pública. Cada parte cumple una función distinta, pero juntas conectan la participación ciudadana con la toma de decisiones.
La cultura pop puede hacer que la política pública se sienta personal
La política pública puede sonar abstracta… hasta que ves sus efectos en la vida diaria.
Según la UNESCO, alrededor de 250 millones de niños y jóvenes están fuera de la escuela, y el 57% de los niños en el mundo no tiene habilidades básicas. Y casi 750 millones de personas todavía no tienen acceso a electricidad, con más del 80% viviendo en África.
Detrás de esas cifras hay decisiones sobre gasto público, infraestructura, financiamiento internacional y qué programas reciben apoyo. Estos desafíos no se resuelven solo con decisiones individuales. Requieren políticas públicas e inversión a largo plazo.
También hacen falta oportunidades para entender cómo un problema impacta tu vida y cómo se vería el progreso. Ahí la cultura pop puede aportar, presentando esa info en formatos cercanos y familiares.
Los artistas pueden usar su alcance para poner sobre la mesa temas de políticas públicas, invitar a sus audiencias a informarse más y compartir formas de participar. En este modelo, su rol es distinto al de expertxs, responsables de políticas públicas y organizaciones que implementan.
Los conciertos, los eventos deportivos y las plataformas digitales también pueden presentar temas de políticas públicas en formatos que conectan con audiencias más jóvenes.
La Política Pública Convierte la Participación en un Plan
La participación pública puede darle impulso a un problema, pero lograr resultados requiere un trabajo bien detallado.
Los gobiernos deciden cómo se asignan los recursos públicos y qué políticas se aprueban. Investigadores y expertos en políticas públicas ayudan a identificar enfoques basados en evidencia — un proceso que la OCDE reconoce como una parte clave de la formulación de políticas públicas. Las empresas y la filantropía deciden dónde pueden aportar financiamiento, tecnología o experiencia, mientras que las organizaciones implementadoras suman conocimiento local y convierten los compromisos en programas.
Este tipo de cooperación importa porque los desafíos globales rara vez son responsabilidad de un solo sector. Las Naciones Unidas identifican las alianzas multiactor como vehículos para compartir recursos financieros, conocimiento, experiencia y tecnología para impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Los encuentros de política pública crean un espacio para que estos grupos analicen desafíos, se alineen en prioridades compartidas y anuncien o impulsen compromisos. Eventos como Global Citizen NOW reúnen a participantes de gobierno, empresas, filantropía y cultura para conversar sobre políticas públicas, inversión y alianzas.
Estos encuentros no están separados de momentos culturales como el Global Citizen Festival. Son piezas complementarias del mismo modelo. Los foros de política pública dan espacio para una conversación de fondo y coordinación, mientras que los festivales y otras plataformas culturales llevan las prioridades de las campañas y las soluciones propuestas a un público mucho más amplio.
No se trata de si la mesa de política pública o el escenario del festival es más importante. Están pensados para cosas distintas. La oportunidad está en conectarlos.
¿Qué Hace que Esto Sea Diferente a un Concierto Benéfico?
Los conciertos benéficos tienen una larga historia de reunir a la gente y recaudar fondos como respuesta a emergencias humanitarias y otros temas públicos. Por lo general, la invitación para el público es asistir, mirar y donar.
Global Citizen Festival funciona distinto. Para los Global Citizens que consiguen Entradas para el Festival a través del modelo de acción y recompensa, la participación empieza antes del evento.
Los Global Citizens completan recorridos de Acciones en la app de Global Citizen o en el sitio web. Pueden informarse sobre un problema, firmar una petición, contactar a una persona que toma decisiones, escribir una carta, compartir un mensaje informado o hacer voluntariado. Esas Acciones suman Puntos que pueden usar para tener la oportunidad de asistir al Festival.
Además de esa participación pública, Global Citizen trabaja con gobiernos, empresas, filantropía y socios implementadores en objetivos concretos de políticas públicas y financiamiento. El Festival ofrece una plataforma pública para anunciar compromisos, mientras que la participación que respalda esos compromisos muchas veces arranca antes del evento. Global Citizen también informa sobre los compromisos y su implementación a través de su proceso de impacto y rendición de cuentas.
Esta es una de las grandes diferencias entre el Global Citizen Festival y el modelo tradicional de concierto benéfico. Además de cualquier recaudación ligada al evento, el modelo de Global Citizen incluye Acciones públicas, trabajo de incidencia en políticas públicas, compromisos financieros y alianzas para implementar.
De la Acción Pública a Resultados Medibles
Este modelo se fue construyendo a lo largo de más de una década.
En el primer Global Citizen Festival en la ciudad de Nueva York en 2012, 60,000 personas se reunieron en el Great Lawn de Central Park después de tomar acción a través de las campañas de Global Citizen. En esa campaña inaugural se anunciaron más de $1.3 mil millones en compromisos relacionados con pobreza extrema, malaria y polio.
Antes de Global Citizen Festival: India en 2016, más de 500,000 Global Citizens realizaron 2 millones de Acciones. Los compromisos asociados a la campaña sumaron $5 mil millones para saneamiento, educación, salud y prioridades relacionadas, con potencial de impactar a más de 220 millones de vidas.
En 2018, Global Citizen Festival: Mandela 100 en Johannesburgo se realizó después de más de 5.65 millones de Acciones. Luego, Global Citizen reportó que se habían distribuido $7.67 mil millones en compromisos vinculados a la campaña, impactando a casi 122 millones de vidas en África.
El modelo siguió evolucionando. Durante la campaña del Global Citizen Festival 2025, los Global Citizens realizaron 4.3 millones de Acciones, el número más alto registrado para la campaña del Festival en Nueva York. Entre los compromisos vinculados a la campaña hubo más de $140 millones para educación y nutrición infantil, además de compromisos de energía renovable que se espera que den electricidad a más de 4.6 millones de hogares en África para 2030.
Hasta la fecha, cerca de $50 mil millones en compromisos hechos a través de nuestra plataforma y eventos ya se han puesto en marcha, impactando, según reportes, a 1.3 mil millones de vidas en todo el mundo. Esas cifras incluyen trabajo realizado durante muchos años junto con gobiernos, financiadores y socios de implementación. El Festival es un momento público dentro de ese proceso más largo, no el punto en el que ocurre la implementación.
Por qué las personas jóvenes necesitan una puerta de entrada
Las personas jóvenes no tienen que convertirse en especialistas en políticas públicas para participar en las decisiones que están moldeando su futuro. Pero sí necesitan oportunidades para entender cómo esas decisiones afectan sus vidas, quién puede influir en ellas y qué formas de participación existen.
La United Nations Youth Office reconoce la participación juvenil sostenida como una parte importante de la formulación de políticas, la implementación, el monitoreo y la evaluación.
Los action journeys de Global Citizen combinan información sobre un problema con pasos como firmar peticiones, escribirle a representantes políticos, compartir mensajes y hacer voluntariado. Este enfoque crea un camino para pasar de aprender sobre un tema a participar en una campaña.
Los Core Principles for Meaningful Youth Participation de la ONU también enfatizan la participación juvenil en la definición de la agenda, la toma de decisiones, la implementación y la revisión.
El modelo de pop y políticas públicas no trata la cultura, la participación pública y la formulación de políticas como si fueran reemplazos entre sí. Le da a cada una un rol distinto. La cultura pop puede ampliar la conversación, las políticas pueden establecer planes y financiamiento, y la participación pública puede conectar a la gente con las decisiones que están dando forma a sus vidas.