Una crisis no tiene que terminar para que empieces a ver sus efectos en un niño o una niña. La guerra, el desplazamiento, el hambre y los desastres climáticos pueden interrumpir la escuela de un día para otro, separando a las infancias de las rutinas, las relaciones y las redes de apoyo que les ayudan a sentirse seguras. Además, la exposición prolongada al estrés extremo durante la niñez también puede afectar el aprendizaje, el desarrollo y la salud mental mucho después de que pase la emergencia inmediata.

Por eso importa tanto la educación en emergencias. Un salón de clases puede devolver la rutina, conectar a los niños y las niñas con adultos de confianza, brindar apoyo psicosocial y crear un espacio donde el aprendizaje pueda continuar, incluso cuando casi todo lo demás se ha visto interrumpido.

Education Cannot Wait (ECW), el primer fondo global dedicado a la educación en emergencias, informa que casi 258 millones de niños, niñas y adolescentes en edad escolar ahora se ven afectados por crisis en todo el mundo. 

Eso es 21 millones más que apenas 18 meses antes.

Hoy, 93 millones de niños y niñas no van a la escuela, mientras que millones más siguen inscritos, pero les cuesta mantenerse: la crisis empieza en la educación inicial y se endurece hasta convertirse en una crisis de acceso en la adolescencia. 

El acceso a la educación ofrece una salida, empezando por habilidades de aprendizaje fundamentales que ayudan a los estudiantes a ponerse al día a gran escala. A partir de ahí, también significa quitar barreras como el acceso a espacios seguros y contar con recursos de enseñanza que mantengan el aprendizaje en marcha, a pesar de la crisis del día a día. 

Todo niño y toda niña merece la oportunidad de aprender, soñar y construir un futuro brillante. Cada crisis puede verse distinta, pero la necesidad de educación es la misma. Esto es lo que está pasando y cómo la educación puede ayudar.

Gaza: 625,000 niños y niñas y casi nada de escuelas 

Niños en Gaza en una actividad de aprendizaje en un espacio educativo temporal, del programa Better Learning de NRC.
Image: © NRC/Amjad Al Fayoumi

Desde que comenzó la guerra en Gaza en 2023, 625,000 niños y niñas están fuera de la escuela por la ausencia total de educación en Gaza, con más del 97% de las escuelas dañadas o destruidas, según Islamic Relief. 

Investigadores de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) y de la Universidad de Cambridge también han advertido que una interrupción prolongada podría retrasar la educación de los niños y las niñas hasta cinco años, lo que aumenta el temor a una “generación perdida” de estudiantes. ECW está entre los donantes que apoyan el esfuerzo de UNICEF para restaurar espacios de aprendizaje y apoyo psicosocial para los niños y las niñas en Gaza; una necesidad crítica mientras continúan el conflicto y las crisis humanitarias que se acumulan. 

Sudán del Sur: 2.8 millones de niños y niñas desplazados que aún buscan aprender 

ECW y su socio AVSI ayudan a niñas y jóvenes en Sudán del Sur a volver a la escuela con educación segura e inclusiva.
Image: © AVSI/Davide Arcuri

En Sudán del Sur, más de 2.8 millones de niños y niñas están fuera de la escuela, lo que representa más del 70% de quienes tienen edad escolar, y las niñas se ven afectadas de manera desproporcionada. 

Años de conflicto, desplazamiento, pobreza e inestabilidad han hecho difícil el acceso constante a la educación, afectando a generaciones enteras de jóvenes estudiantes. 

Desde 2020, ECW ha apoyado a socios para ampliar el acceso a una educación inclusiva que ayuda a los y las estudiantes sursudaneses a mantenerse en clase y seguir asistiendo. Esto incluye a estudiantes que han vivido y están viviendo desplazamiento, a niños y niñas con discapacidad y a niñas que pueden estar marginadas. En 2021, ECW y sus socios, incluyendo Save the Children, distribuyeron más de 1 millón de libros de texto en escuelas de todo el país. 

El cambio climático también ha golpeado con fuerza al país y a todo el continente, con más de 7 millones de niños y niñas afectados por los impactos del cambio climático a nivel global. En Sudán del Sur, eso se traduce en sequías e inundaciones que agravan el desplazamiento forzado en todo el país. 

Mientras el conflicto continúa y cada día se desplaza a más niños y niñas, ECW necesita apoyo para brindarles el acceso educativo que necesitan.

Afganistán: 80% de las niñas en edad escolar necesitan acceso a la educación ya 

Una alumna en Afganistán sostiene su cuaderno. Education Cannot Wait y sus socios amplían el acceso a aprendizaje seguro e inclusivo para niños afectados por crisis.
Image: © Save the Children

En Afganistán, más del 80% de las niñas en edad escolar y de las jóvenes han sido expulsadas del sistema educativo tras las restricciones impuestas desde que los talibanes tomaron el poder en agosto de 2021. 

Desde 2017, ECW ha financiado a socios y programas educativos en todo el país, enfocándose en el acceso de las niñas al aprendizaje y en la educación basada en la comunidad. Ese trabajo continúa ahora en un país donde se ha prohibido a las niñas acceder a la educación secundaria y superior, a pesar de que un informe de UN Women encontró que más de nueve de cada diez afganos apoyan que las niñas asistan a la secundaria. Las niñas representan el 58 % de los beneficiarios de ECW en Afganistán, con programas concentrados en Herat, Kunduz, Kandahar y Uruzgan. La campaña liderada por ECW #AfghanGirlsVoices también busca generar conciencia sobre hitos, como los aniversarios de 1,000 días y de cuatro años de la prohibición de la educación secundaria.

Líbano: años de crisis superpuestas han dejado 340 escuelas destruidas

En un refugio escolar público en Beirut, niños desplazados por conflicto participan en actividades educativas, recreativas y psicosociales con apoyo de ECW, UNICEF y socios locales.
Image: ©UNICEF2026/Fouad-Choufany/Lebanon

Según ECW, Líbano enfrenta una grave crisis humanitaria, con más de un millón de personas desplazadas y más de 250,000 niños y niñas en el sistema escolar público con su educación interrumpida. Esa interrupción llega después de años de crisis simultáneas, incluyendo el colapso económico, la explosión del puerto de Beirut en 2020, el conflicto regional y desplazamientos repetidos.

ECW respondió lanzando una respuesta de emergencia enfocada en el acceso de los niños y las niñas a espacios seguros para seguir aprendiendo, servicios de protección y apoyo físico para quienes se han visto afectados por la crisis. 

La organización también está desarrollando una nueva inversión multianual para fortalecer la resiliencia del sistema educativo del Líbano. En última instancia, el objetivo es apoyar hasta a 150,000 niños y niñas en edad de aprendizaje afectados por la crisis.

Los niños y las niñas ya están eligiendo aprender — ahora nos toca encontrarlos donde están.

El acceso a la educación es un derecho de cada niño y cada niña. En una crisis, aprender puede dar una rutina familiar, contacto con docentes y otros adultos de confianza, y una forma de que los niños y las niñas sigan desarrollándose, incluso cuando el mundo a su alrededor es inestable. Mantenerse en la escuela también ayuda a evitar que meses de interrupción se conviertan en años de aprendizaje perdido. Los niños y las niñas ya están encontrando maneras de seguir aprendiendo en medio de la crisis.  El desafío es asegurarnos de que existan los recursos para encontrarlos donde están y ayudarles a continuar.

Ahí es donde el financiamiento sostenido para la educación se vuelve clave. En julio, ECW lanzó un llamado a nuevas Crisis-Oriented Resilience and Emergency (CORE) Programmes en Afganistán, Bangladesh,

Líbano, Myanmar y Sudán del Sur. Los programas impulsan respuestas lideradas a nivel local que cubren necesidades inmediatas, mientras ayudan a que los sistemas se recuperen y puedan resistir futuras crisis.

A medida que los conflictos, el desplazamiento, las olas de calor, los incendios y las inundaciones sacan a más niños y niñas de la escuela, el riesgo no es solo que se pierdan clases. Cuanto más tiempo estén desconectados de la educación, más difícil puede ser volver, ponerse al día y mantenerse en la escuela.

Los Global Citizens pueden pedirles a los gobiernos de España, Francia, Australia y Canadá que financien escuelas para niños y niñas en crisis y ayuden a garantizar que ECW y sus socios tengan los recursos para que los chicos sigan aprendiendo en medio de conflictos, desplazamientos y desastres. Toma acción hoy desde la app de Global Citizen o en nuestro sitio web.


Nota de la editora: Este artículo es parte del contenido financiado mediante subvenciones de Global Citizen.

Editorial

Combate la pobreza

En crisis, acceder a la educación puede salvar vidas. Te contamos por qué.

Por Camille May