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A bombed school in Yemen.
Julien Harneis / Flickr
Educación

Apróximadamente 1 de cada 5 niños viven en áreas de conflicto y guerra

Por qué es importante para los Global Citizens
Los niños que viven en países afectados por conflictos son algunos de los más vulnerables del mundo. Carecen de acceso a los recursos necesarios para superar la pobreza. Puedes unirte a nosotros para tomar medidas sobre este tema aquí.

De acuerdo con un nuevo informe publicado por la organización sin fines de lucro Save the Children, en 2017 vivían más niños en áreas afectadas por conflictos que en cualquier otro momento en los últimos 20 años.

Sus vidas, la seguridad de las escuelas a las que asisten y la atención médica están cada vez más en peligro como resultado.

Save the Children le encargó el estudio al Instituto de Investigación para la Paz de Oslo que recopiló datos para un informe titulado "Detengan la guerra contra los niños: protegiendo a los niños en los conflictos del siglo XXI". Los investigadores encontraron que 420 millones de niños, casi 1 de cada 5, vivían en zonas afectadas por conflictos. en 2017, 30 millones más que el año anterior. Se cree que un aumento en los combates en las zonas urbanas cerca de las poblaciones civiles y la falta de adhesión a las normas internacionales han alimentado esa cifra.

Para el informe, los niños afectados por el conflicto se definieron como aquellos que viven a menos de 30 millas de donde ocurrieron uno o más eventos de conflicto en un año dentro de las fronteras de un país. Los niños fueron los más afectados por el conflicto en Afganistán, Yemen, Sudán del Sur, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Siria, Irak, Mali, Nigeria y Somalia.

La cantidad de niños que fueron específicamente víctimas de actos de violencia, incluidos abusos sexuales, ataques escolares y la denegación de ayuda humanitaria, aumentó a 25,000 en 2017, la cifra más alta jamás registrada, habiendo llegado hasta 10.000 en 2010, según datos de la ONU mencionados en informe.

"Nuestro análisis muestra claramente que la situación está empeorando para los niños y que el mundo está permitiendo que esto ocurra", dijo Carolyn Miles, presidenta y CEO de Save the Children.

Sin apoyo, los niños afectados por el conflicto pierden la oportunidad de alcanzar su máximo potencial y reconstruir sus comunidades. Los niños en países afectados por conflictos tienen más del doble de probabilidades de no asistir a la escuela en comparación con aquellos en países no afectados por conflictos, según la UNESCO. Cuando las escuelas son emboscadas, los niños corren el riesgo de muerte o lesiones, la infraestructura se destruye y los sistemas educativos se debilitan a largo plazo.

Los investigadores encontraron que las escuelas deberían ofrecer seguridad y protección a los niños, pero hubo 1,432 ataques verificados en las escuelas en 2017, lo que lo convierte en uno de los peores años registrados en la historia de ataques a la educación. Gran parte de Siria y Yemen fueron devastados por la guerra y vieron sus infraestructuras educativas reducidas a escombros por misiles y bombas.

Las niñas que viven en áreas afectadas por el conflicto son las que más sufren: son 90% más propensas a faltar a la escuela secundaria. Las jóvenes refugiadas son especialmente vulnerables cuando pierden oportunidades de aprender. Abandonar la escuela conduce a tasas más altas de matrimonio infantil, explotación y tráfico.

El último informe de Save the Children incluye más de 20 maneras efectivas en que los gobiernos y agencias pueden tomar medidas para proteger a los niños en tiempos de guerra y conflicto. Evitar el uso de ciertas armas, buscar a los responsables de crímenes contra niños, mantener la seguridad en las escuelas y encontrar nuevas formas de apoyar la recuperación de los niños pueden ayudar a asegurar futuros brillantes para los niños vulnerables.