Ayuda a los niños que viven en crisis y conflictos a mantenerse en la escuela

Los conflictos y las crisis amenazan el derecho de los niños de tener acceso a la educación. Pide que los niños puedan seguir asistiendo a la escuela.

Más información acerca de esta causa:

A los 13 años, Grace fue forzada a dejar la escuela cuando un conflicto armado afectó a su comunidad en Sudán del Sur. Su familia huyó y se escondió en un campo, pero un día fueron confrontados por cinco hombres uniformados con armas. “Nos dijeron que nos sentemos y que nos entrenarían para ser soldados”, recuerda Grace. Las niñas fueron puestas a trabajar en un campo y Grace fue forzada a cometer actos de crueldad. Las mujeres solteras fueron abusadas y forzadas a dormir con hombres desconocidos.

Finalmente, después de varios meses, se estableció un acuerdo de paz y la familia de Grace pudo regresar a su casa donde recibió el apoyo necesario durante seis meses en un centro de transición. Ahora Grace y su hermana más joven han vuelto a la escuela. “Me gusta la escuela, cambia mi mente”, dijo Grace. “Cuando estoy estudiando y jugando con los otros niños de la escuela me olvido del pasado”. Mediante la escuela, Grace está redescubriendo sus ambiciones de vida antes del conflicto.  

La educación es un derecho humano, sin embargo aún hoy más de 75 millones de niños como Grace que no pueden asistir a la escuela, ya que viven en países donde el conflicto y la violencia interrumpen sus vidas. Y en tiempos de crisis, las niñas están en especial desventaja, ya que el 90% está en riesgo de quedar fuera de la escuela secundaria. Darle a cada niño la chance de permanecer en clases es crucial para ayudar a los niños a sanar el trauma, ayudar a reconstruir sus países afectados por el conflictos y prevenir conflictos y desastres.

Education Cannot Wait es un fondo global que trabaja exclusivamente para asegurar que para 2030, cada niño afectado por una crisis o conflicto tenga acceso a educación segura, de calidad y gratuita. Pero ahora mismo, el mundo necesita dinero para poder lograrlo, un estimado de USD 8.5 mil millones. Es vital que los gobiernos den un paso adelante y hagan lo que puedan para ayudar. Pídele a los líderes del mundo, incluyendo a Irlanda, Japón, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia a que se comprometan con nuevos fondos para Education Cannot Wait.