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U.S. Air Force Senior Airman Domingo Rodriguez, an aerospace medical technician with the 156th Medical Group at Muñiz Air National Guard Base, Puerto Rico Air National Guard, administers COVID-19 vaccine at the Federico Degetau Federal Building, Feb. 16, 2021.
Image: Flickr/The National Guard
Global Citizen PreguntaCombate la pobreza

¿Por qué es importante la inmunidad colectiva y cómo se interpone la desigualdad?

Por qué es importante para los Global Citizens
La distribución equitativa de vacunas en todo el mundo es esencial para poner fin a la pandemia de COVID-19, ya que se propaga rápidamente entre países. El Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 de las Naciones Unidas demanda buena salud y bienestar para todos, lo cual no se puede lograr si los países adoptan una mentalidad de nacionalismo de las vacunas en lugar de apoyar la respuesta mundial. Únete a Global Citizen para tomar acción sobre este tema y otros relacionados aquí.

Ya pasó más de un año desde que la pandemia de COVID-19 detuvo la vida como la conocíamos. El mundo está ahora en un lugar muy diferente. Hay ocho vacunas candidatas a aprobación para uso general y más de mil millones de dosis administradas en todo el mundo; la comunidad internacional está en camino a poner fin a la pandemia.

Pero la disponibilidad de una vacuna COVID-19 no es la respuesta final al problema. Para detener la transmisión del virus, es necesario vacunar a una cantidad de la población mundial suficiente para alcanzar un nivel de inmunidad colectiva.


Una de las principales barreras para lograr este nivel de inmunidad es el acceso inequitativo a las dosis de vacunas, especialmente cuando el suministro todavía es limitado. Ya se ha formado una gran brecha entre los que tienen y los que no tienen: América del Norte cuenta actualmente con una tasa de vacunación 35 veces mayor que la de África.

Emanuele Capobianco, director de Salud y Atención de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), habló con Global Citizen sobre la importancia de lograr un objetivo global para la inmunidad colectiva y cómo su organización ha estado ayudando a trabajar para ese objetivo.


Global Citizen: ¿Cómo sería alcanzar la inmunidad colectiva a nivel mundial y por qué es tan crucial para poner fin a la pandemia?

Capobianco: La cobertura de una vacuna es una necesidad para proteger a la población mundial de una mayor propagación del virus. Si llegamos al nivel de la denominada inmunidad colectiva, podremos frenar realmente la transmisión del virus a nivel mundial. Pero la tasa de inmunización del 60% al 70% debe lograrse en todo el mundo. Si se ha vacunado al 90% en un país y al 20% en otro, eso no funciona.

También existe la necesidad de llevar la cobertura dentro de los países y asegurarse de que no tengan focos de alta cobertura y luego partes marginadas de la sociedad con baja cobertura, porque eso continuará fomentando la transmisión del virus. Por tanto, existe una razón de salud pública de que alcanzar este nivel de inmunización en todos los países y dentro de los países beneficiará a todos, a los pobres y a los ricos.

¿Cómo se interpone la desigualdad en el camino de lograr la inmunidad colectiva a nivel mundial?

Para nosotros está muy claro, como Cruz Roja y Media Luna Roja, que el valor de cada vida es realmente igual, pero lo que hemos visto reflejado en las decisiones políticas tomadas durante los últimos meses es que ciertas vidas son más valoradas y más protegidas que otras.

Como era de esperarse, las vidas que están menos protegidas son las de quienes ya son más vulnerables: aquellos que tienen menos acceso a los servicios de salud, que no tienen la capacidad de distanciarse de los demás porque viven en lugares abarrotados, sin oportunidad de quedarse en casa porque necesitan salir a trabajar y afrontar el riesgo de infección.

Déjame presentar algunas estadísticas: los 50 países más pobres del mundo representan el 2% de las dosis administradas a nivel mundial. Y los 50 países más ricos están siendo vacunados a una tasa 27 veces mayor que la tasa de los 50 países más pobres. Otra forma de ver esto: África representa el 1% de las dosis que se han administrado a nivel mundial; sin embargo, la población de África es el 14% de la población mundial. Las desigualdades son crudas frente a nuestros ojos.


¿Cuáles son las consecuencias de un proceso de vacunación que no asegure el acceso equitativo?

Si no garantizamos un acceso equitativo, lo que suceda dentro de los países con baja cobertura eventualmente afectará a quienes viven en los países ricos, particularmente cuando se trata de la aparición de nuevas variantes. Podemos acabar en una situación en la que el desprecio por los más pobres desemboque en una nueva pandemia con un virus más transmisible, más letal, que puede estar atacando y matando a personas más jóvenes.

El papel de los políticos es ver por su gente, por lo que es comprensible que pueda haber una priorización. Pero al mismo tiempo, debería hacerse un esfuerzo por reducir la transmisión en otros lugares. Lo que necesitamos es la capacidad política para empatar estos dos objetivos: la protección de su propia gente y la solidaridad con los demás, de una manera que funcione mejor para todos y saque lo mejor de la humanidad.

¿Qué ha estado haciendo la IFRC para ayudar a garantizar el acceso equitativo a las vacunas contra el COVID-19 entre las comunidades más vulnerables?

Somos una organización humanitaria de 14 millones de voluntarios que brindan servicios para satisfacer las necesidades socioeconómicas de los grupos más vulnerables del mundo en 192 países. En lo que respecta a las vacunas, a partir de diciembre de 2020 iniciamos un ambicioso programa que busca promover la vacunación de 500 millones de personas para finales de este año.

En las Maldivas, donde viven muchos inmigrantes [indocumentados], nuestra Sociedad de la Media Luna Roja ha podido registrar a estos inmigrantes para que puedan obtener una vacuna. En Bangladesh tenemos una Sociedad de la Media Luna Roja que ha estado muy activa dentro del campo de refugiados de Cox's Bazar, ofreciendo hospitales, centros de salud y voluntarios para apoyar a estos refugiados desde el aspecto sanitario y socioeconómico.

En el Amazonas, en Brasil, un país que ha sido dramáticamente afectado por el COVID-19 durante los últimos meses, nuestros voluntarios están operando y apoyando la provisión de servicios. Tenemos personas sin hogar que son atendidas y consumidores de drogas intravenosas en muchos países a los que realmente se les da prioridad. Eso es lo que la Cruz Roja y la Media Luna Roja están tratando de hacer en muchos países: identificar dónde están las mayores desigualdades y luego intervenir para brindar el apoyo.