Desde el inicio de la pandemia del COVID-19, el sustento se ha visto afectado, la producción agrícola ha decaído y economías completas han sido dañadas. Como resultado, los niveles del hambre han aumentado

Más de 768 millones de personas en el mundo lucharon contra el hambre en 2020, un incremento de más de 100 millones comparado al año anterior. En más de 43 países, la amenaza del hambre podría causar que 41 millones de personas sufran de inanición. El programa Mundial de Alimentos solicita $6 mil millones de dólares para abordar esta situación grave.

Prevenir el hambre debe ser una prioridad principal para los países donantes. Sin embargo, para erradicar el hambre de una vez por todas, los países necesitan hacer más que reaccionar ante la última crisis humanitaria. Se requiere recaudar más fondos de una manera coordinada y sostenible para garantizar que los agricultores puedan cultivar suficiente comida para una población en aumento en medio de la crisis climática que recrudece.  

Un nuevo informe por parte de Donor Tracker mapea los niveles de financiamiento para la seguridad alimenticia, nutrición y agricultura y ofrece varias recomendaciones para transformar el sistema alimenticio global.

Global Citizen habló con el equipo de Donor Tracker para saber más sobre el informe y entender mejor el crecimiento de la crisis del hambre. 


Global Citizen: Puedes ofrecer un poco de contexto acerca de este informe: ¿Qué significa Donor Tracker?, y ¿por qué escribiste esta publicación sobre asistencia de desarrollo oficial (ODA por sus siglas en inglés) para la seguridad alimenticia y nutrición? 

Donor Tracker: Por supuesto. Primero que nada, Donor Tracker es una plataforma en línea que ofrece de forma gratuita un análisis basado en la evidencia disponible sobre el financiamiento y las políticas de desarrollo de los donadores del comité de asistencia en desarrollo (DAC por sus siglas en inglés) de la OECD. Es una de las iniciativas emblemáticas del SEEK Development, que es una consultoría de organización y estrategia que se enfoca en el impacto del desarrollo global con sede en Berlín. 

La historia detrás de Donor Tracker es que a través del trabajo de SEEK en el espacio del desarrollo global, nuestro equipo se dio cuenta de una brecha enorme en el panorama de los recursos disponibles: No hay una sola fuente que ofrezca información completa sobre la ODA de los donadores, sus estrategias de desarrollo, prioridades y procesos de toma de decisión. Vimos que nuestros colegas en organizaciones semejantes —muchas de ellas trabajan demasiado y carecen de recursos suficientes– se veían forzados a pasar tiempo valioso cazando y recopilando información. Y de este modo, SEEK empezó Donor Tracker.

Donor Tracker se enfoca en la ODA de los 14 donadores más importantes del DAC de la OECD. Producimos lo que llamamos “perfiles del donador”, publicamos semanalmente las actualizaciones de las políticas que cubren las noticias de nuestros donadores, además de escribir informes de “perspectiva” que destacan los asuntos clave y las tendencias en el mundo de las finanzas del desarrollo; por ejemplo, este informe acerca del financiamiento por parte de donadores para la seguridad alimenticia y nutrición.

Debido a que nuestro objetivo es promover y apoyar el trabajo de activistas para el desarrollo global (y por supuesto, a los investigadores, legisladores y analistas de centros de investigación, etc.) tratamos de programar nuestro análisis para que éstos puedan elaborar conversaciones globales importantes o momentos de decisión, para que los activistas puedan participar en estas discusiones importantes armados con la información más actualizada sobre los asuntos que son importantes para ellos. Decidimos llevar a cabo este análisis de la seguridad alimenticia y nutrición debido a los eventos próximos y los reaprovisionamientos —por ejemplo, la UNFSS y la Nutrition for Growth Summit, y el reaprovisionamiento del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA)—, y por la intersección de la seguridad alimenticia y nutrición con otros temas urgentes actuales, como el cambio climático y el COVID-19. 

¿Cuáles son algunas de las tendencias financieras clave en torno a la seguridad alimenticia, nutrición y agricultura? ¿Qué áreas necesitan mejorarse y qué países pueden jugar un papel más importante en el futuro?

En realidad el financiamiento ha aumentado desde 2017, pero el número de personas que sufren de hambre también ha incrementado. Esperarías que como el financiamiento aumentó, la cantidad de personas que padecen hambre disminuiría. Una de las razones por las que no sucedió es porque la población global crece tan rápido.

Durante el año pasado, el número de personas que padeció hambre aumentó a 768 millones en 2020 de aproximadamente 650 millones en 2019. Estamos en riesgo de perder todo el trabajo excelente que hemos hecho durante los últimos diez años, ésa es una de las percepciones clave del informe.

El financiamiento bilateral ha incrementado pero aún no empieza a satisfacer las necesidades que ahora tenemos, sin mencionar las futuras en particular cuando tomas en cuenta los efectos del cambio climático, el COVID-19 y los conflictos. Lo anterior es algo que tenemos que tomar en consideración cuando se trata de un presupuesto para mitigar la pobreza y el hambre. 

En términos de financiamiento multilateral, esperábamos que incrementara como el financiamiento bilateral, pero decreció 8% durante este periodo. Y cuando realmente miras todo el financiamiento en conjunto, en realidad se redujo. Es en verdad importante darle vuelta a esa curva para lograr los retos del mañana.

Estamos presenciando inversiones en asistencia humanitaria ahora, y es importante tener la misma urgencia al invertir en la agricultura, la nutrición y la seguridad alimenticia. Si no invertimos en estos aspectos podríamos presenciar un riesgo más alto de hambre en el futuro que podría ser más costoso. Tiene mucho más sentido invertir ahora que después. 

¿De qué manera puede la inversión en el Objetivo Global 2: Cero hambre impactar otros Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDGs por sus siglas en inglés)?

El Objetivo Global 2 es uno de los objetivos que está vinculado de manera intrínseca a todos los otros SDGs. Si tomas el ejemplo de un niño pequeño, si no inviertes en nutrición para ese niño, verás efectos en cadena en términos de desempeño escolar, salud y de perspectivas económicas. Debemos pensar en eso. Comer es una experiencia tan emotiva, todos tenemos que comer, es muy importante. Sin embargo, no tener comida afecta cada aspecto de tu vida y por lo tanto cada SDG.

Existe el desaprovechamiento y el retraso, pero si los niños no reciben alimento y la nutrición adecuada, también corren el riesgo de volverse obesos más adelante en sus vidas. Eso habla de la doble carga de la desnutrición. En principio, hemos hablado sobre esto en términos de desaprovechamiento y retraso pero hay otro aspecto, que se trata del riesgo de obesidad en países de ingresos bajos y medios.

¿Qué nos dice esto sobre el sistema alimenticio global? El hecho de que a muchas personas se les niegue el acceso a la comida nutritiva?

El sistema está talmente roto. Hay otro aspecto del que no hemos aún hablado, que es el problema de la pérdida de comida y el desperdicio de alimentos. Ni siquiera 40% de nuestra comida es consumida. Se tira. Se pierde durante la transportación. Digamos que estás en Marruecos, el país de mis padres, verás estos camiones enormes con tomates. Te diré que los tomates en el fondo del camión estarán hechos puré para cuando lleguen a su destino.

El sistema alimenticio global necesita una revisión completa si queremos dar a la gente una dieta con las calorías, las vitaminas y los minerales correctos. Habrá aproximadamente 10 mil millones de personas para 2050. Los científicos afirman que 50% de la comida que producimos podría perderse debido al cambio climático. Cuando cultivamos cosechas, éstas sufren presiones y es menos probable que produzcan los nutrientes que necesitamos, así que el valor nutricional de los alimentos será menor debido al cambio climático.

Es un círculo vicioso que es difícil de arreglar. Tenemos que unirnos y realmente desentrañar, parte por parte, la complejidad del problema.

¿Cómo ha afectado la pandemia el financiamiento del Objetivo Global 2?

Ha habido un incremento en la ODA, pero una gran parte se destinó para asuntos de salud, asistencia humanitaria y, hasta cierto punto, para la agricultura y el desarrollo rural.

La mayoría de la ODA que fue proveída por algunos donadores han sido préstamos y no becas. La ODA puede proveerse de diversas formas y modalidades. Con frecuencia cuando se trata de asistencia humanitaria, se otorga en bacas, y las inversiones a largo plazo algunas veces son otorgadas en préstamos. Al enviar préstamos en lugar de becas, estarías endeudando países que no pueden darse ese lujo. 

La comunidad internacional tiende a tener un enfoque reactivo hacia la seguridad alimenticia, lo que significa que el financiamiento a menudo se despliega para enfrentar crisis después de que sucedieron en lugar de prevenir las crisis en principio. ¿Qué sucedería si tuviéramos un enfoque más proactivo?

Idealmente, las posibilidades de sufrir hambre caerían y buscaríamos efectos de repercusión en cuanto a evitar la inestabilidad política y los conflictos nuevos. Recuerdo hace muchos años cuando sucedió la Primavera Árabe, la gota que derramó el vaso fue que el precio del grano subió. La verdad de todo esto es que la gente necesita comer.

Este informe es finalmente un grito de auxilio para invertir en agricultura sostenible, no solo en la seguridad alimenticia sino también en el cambio climático. Aproximadamente de 21% a 34% de los gases de invernadero provienen de los sectores agrícola y alimenticio. No puedes imaginar resolver el cambio climático sin poner atención a la agricultura.

Tampoco puedes solo decir: ya no vamos a tomar un enfoque reactivo porque estas emergencias necesitan financiamiento. La única manera de ser proactivo es aumentar el financiamiento en general para la ODA para que tengamos más fondos y un mejor financiamiento. 

El Programa Mundial de Alimentos ha solicitado $5.5 mil millones de dólares para enfrentar el hambre persistente. Si esa asistencia humanitaria no llega podría conducir a conflictos armados que tomarían años para resolverse. 

La pandemia del COVID-19 ha afectado el sistema alimenticio global de manera importante y perdurable. ¿Cómo esto puede compararse con las alteraciones actuales y anticipadas causadas por el cambio climático?

Es una pregunta bastante complicada, ya que: ¿cuál es la causa y cuál es el efecto? Cuando hablamos de la agricultura, todo es la causa y todo es el efecto. Constantemente interactúan entre sí. Los eventos de clima extremo serán desastrosos para las personas que cultiven sus cosechas. Esto ha pasado en países como Haití, donde las inversiones del IFAD fueron arrasadas después del huracán.

Posteriormente están las pérdidas debido a los niveles de plagas. El informe del IPCC tiene un punto relativamente matizado acerca de esto. Afirma que algunas cosechas se beneficiarán del aumento del CO2, pero debido a las plagas hay un riesgo grande de perder las cosechas. Además de eso, los nutrientes de los vegetales y la fruta serán menores por el clima extremo.

Según el IFAD, hay tres aspectos para transformar el sistema alimenticio: resiliencia, subsistencia diversificada y cambio de sistema. 

Hablamos de resiliencia cuando pensamos en ¿cómo cambiar las cosechas o las semillas para cultivar según el clima que vamos a tener? Y luego está el sustento de los pequeños agricultores. A pesar de cultivar la mayoría de los alimentos en los países de bajos ingresos los agricultores están en riesgo de padecer hambre de manera desproporcionada. Si queremos tener agricultores en el futuro, debe convertirse en un sector donde la gente pueda ganar un sustento.

También necesitamos protecciones sociales para asegurarnos de que la gente no se queda atrás de ciertos ingresos y mercados incluyentes que les permitan a más agricultores vender sus cosechas a precios competitivos. Además, las organizaciones agrícolas pueden hablar por parte de los agricultores y proveer de manera potencial prestamos donde los bancos quizá no pueden, es importante contar con un sistema de gobierno que te apoye cuando necesitas apoyo.

¿Qué pueden hacer los Global Citizens en todo el mundo para apoyar los esfuerzos para erradicar el hambre?

La cuestión más importante es conocer el problema. Existen diversas maneras de llegar a conocerlo. Puedes leer la investigación de Donor Tracker y las perspectivas que proveemos y unirte a los seminarios para saber del problema y conocer a las personas detrás de los asuntos con el fin de saber a quién puedes apoyar. 

No subestimes el poder que tienes como consumidor y como votante. Cada vez que compramos algo en el supermercado, tal vez estamos votando por una agricultura que no es amable con el medio ambiente y los trabajadores que cultivan nuestra comida. Asegúrate de que tu voto cuente. Conoce el problema y pide rendición de cuentas a tu partido político. Algunas veces como individuo, es una experiencia desalentadora, pero hacer algo es mejor que no hacer nada.


Puedes unirte a la campaña de Global Citizen Live para defender el planeta y derrotar la pobreza tomando acción aquí, y formar parte de un movimiento impulsado por ciudadanos de todo el mundo que están actuando junto con los gobiernos, las empresas y los filántropos para lograr el cambio.
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Por Joe McCarthy