Pregunta de quiz: ¿cada cuánto se negocia el presupuesto de largo plazo en la Unión Europea?
Tip rápido: mucho menos seguido de lo que te imaginas.
En serio: eso pasa solo cada siete (!) años. Y una vez que se aprueba, ya no se puede cambiar mucho. Aunque a muchos se nos pase este tema de largo, las consecuencias no podrían ser más grandes. Justo ahora se está negociando el presupuesto 2028-2034. Y de verdad deberíamos aprovechar esta oportunidad para influir. Porque después vamos a vivir siete años con las consecuencias.
¿Qué es el MFF?
MFF significa Marco Financiero Plurianual (Multiannual Financial Framework). Piénsalo como un plan económico enorme: define cuánto dinero puede gastar la UE y en qué áreas. Agricultura, investigación, acción climática y mucho más.
En total, este presupuesto ronda los dos billones de euros. La mayor parte del gasto se va a programas dentro de Europa. Pero una parte menor financia alianzas globales —incluida la cooperación para el desarrollo, la ayuda humanitaria, salud, educación y resiliencia climática en todo el mundo. El llamado “Global Europe Instrument” representa solo una fracción del presupuesto, pero puede tener un impacto enorme en la vida de las personas, la estabilidad global y la seguridad.
¿Por qué este presupuesto es tan importante para nosotros?
Nuestros desafíos son globales. Crisis, conflictos, pandemias… a todo eso tenemos que hacerle frente en conjunto. Para alcanzar las metas de financiamiento climático global, por ejemplo, se necesitan recursos mucho mayores que los actuales. El financiamiento climático es una inversión en nuestra prosperidad compartida y en nuestra resiliencia. Las consecuencias del cambio climático provocan desplazamientos, conflictos por recursos e inestabilidad regional. Y, al mismo tiempo, cada dólar invertido en adaptación climática en países socios genera más de diez dólares en beneficios.
Además, está comprobado que las inversiones de la UE en desarrollo generan un retorno doble: entre 2020 y 2022, los 24,2 mil millones de euros que la UE invirtió en cooperación para el desarrollo también crearon cerca de 24,4 mil millones de euros en nuevas oportunidades de exportación para empresas europeas. O sea: invertir a nivel global no es solo una obligación moral; visto de forma práctica, también es interés propio de Europa.
¿Qué es importante ahora?
La Comisión Europea presentó su propuesta para el marco financiero en julio de 2025. El 18 de junio de 2026, los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembro de la UE, junto con el presidente del Consejo Europeo y la presidenta de la Comisión Europea, se reúnen en Bruselas para debatir en el Consejo Europeo la orientación política del MFF. Este es un momento clave: quienes toman decisiones van a discutir cuánto dinero debería ir al “Global Europe Instrument”.
Una coalición de más de 100 grupos de distintos países y sectores, el MFF Hub, presentó recomendaciones concretas:
1. Asegurar financiamiento suficiente para el Global Europe Instrument
En un contexto de creciente inestabilidad geopolítica y de presupuestos cada vez más recortados para la cooperación para el desarrollo en todo el mundo, este financiamiento es clave para que la UE siga siendo un socio fuerte en desarrollo, acción climática y estabilidad global.
Para sostener el volumen de la financiación, la coalición pide mayores recursos propios de la UE: nuevas fuentes de ingresos que puedan ayudar a financiar prioridades europeas compartidas. Eso le daría a la UE más margen para invertir en acción climática, desarrollo y estabilidad global, reduciría la presión sobre los presupuestos nacionales y garantizaría la cobertura de la financiación a largo plazo.
2. Inversiones concretas en clima y desarrollo
Al menos el 50% del Global Europe Instrument debería destinarse a clima y medio ambiente: 35% a acción climática y 15% a protección de la biodiversidad. Y, al mismo tiempo, al menos el 20% debería beneficiar directamente a las personas, a través de salud, educación, alimentación y protección social. Estas inversiones fortalecen la resiliencia, crean oportunidades económicas y ayudan a las comunidades a resistir futuras crisis.
La coalición también pide mantener el objetivo actual de que el 93 % de los fondos del Global Europe Instrument puedan reconocerse como Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Para eso existen reglas internacionales claras. Estas reglas aseguran que una gran parte del dinero vaya realmente a desarrollo sostenible y reducción de la pobreza, y no a gestión migratoria, seguridad fronteriza u otras áreas que pueden ser relevantes en política exterior, pero que no cuentan como AOD.
3. Proteger los aliados estratégicos con África subsahariana
África es hogar de algunas de las economías de más rápido crecimiento y de las poblaciones más jóvenes del mundo, y es un socio clave para afrontar desafíos compartidos como la crisis climática, la seguridad alimentaria, el crecimiento sostenible y la estabilidad global. Compromisos claros de financiación ayudarían a construir alianzas de largo plazo, impulsar la resiliencia económica y el desarrollo, y fortalecer una cooperación de la que se beneficien personas en ambos continentes.
¿Qué papel juega Alemania?
Como el mayor país miembro de la UE, el apoyo del gobierno alemán suele ser decisivo para conseguir mayorías a favor del presupuesto de largo plazo de la UE. Al mismo tiempo, en debates anteriores el gobierno alemán se ha mostrado prudente frente a una ampliación del presupuesto de la UE y, ante presupuestos nacionales ajustados, pide priorizar más y usar de forma más eficiente los recursos existentes. Por eso es todavía más importante que dejemos claro a quienes toman decisiones en Alemania: Europa tiene que seguir siendo un socio fuerte en desarrollo, resiliencia climática y estabilidad global.
Por qué tenemos que tomar acción ahora
Las negociaciones ya están en marcha. Este es el momento en el que la presión de la sociedad civil puede lograr más. Una vez que el presupuesto se aprueba, ya no hay vuelta atrás… durante siete años.
Iniciativas como el MFF Hub ya están reuniendo las demandas de sociedad civil, ONG y ciudadanos de toda Europa. Porque más recursos para cooperación para el desarrollo y justicia climática significan más futuro para todos.