Cada día, nuevos titulares parecen inundar nuestros feeds con desafíos globales abrumadores: desde la crisis climática hasta la inestabilidad política, es fácil sentirse impotente ante tanta información.
Pero si hay algo seguro, ya seas historiador, politólogo o psicólogo: pertenecer a una comunidad es uno de los motores de cambio más poderosos, tanto a nivel individual como colectivo. Conectar con personas que comparten tus pasiones –o que las avivan– no solo te anima emocionalmente, sino que también impulsa la participación cívica y la transformación social.
En esencia, la participación cívica ocurre cuando las personas toman la iniciativa para generar cambios tangibles en sus comunidades. Ya sea a través de esfuerzos locales o campañas nacionales, reunirse en grupo puede asegurar que las voces sean escuchadas y las acciones tengan el poder de moldear el futuro colectivo.
Hecho para conectar
Esto se debe a que los seres humanos estamos hechos para conectarnos. Puede sonar obvio, pero el sentido de comunidad reduce la soledad. Las investigaciones demuestran que quienes se sienten conectados con otros experimentan menos ansiedad y depresión. Y ahora que preocupan más que nunca los temas de salud mental, a todos nos vendría bien reducir un poco el estrés en nuestras vidas.
Como dice el conocido (aunque el origen no es del todo claro) proverbio: “Si quieres ir rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado”. Los esfuerzos individuales inspiran, pero el verdadero impulso suele depender de la colaboración. Trabajar en grupo amplía los recursos: como en un coro, cada quien aporta su voz y sabe que la melodía va a seguir creciendo.
En épocas de crisis, una red de apoyo puede ser un salvavidas y el remedio para miedos comunes, como la ansiedad climática, que afecta especialmente a los jóvenes. Muchos jóvenes activistas del clima han aprendido que la mejor cura para la ansiedad es la acción, sobre todo cuando se comparte con otras personas.
Pertenecer a una comunidad te da la oportunidad de aprender de otras perspectivas, crecer, y encontrar un propósito valioso, mientras desarrollas empatía, nuevas habilidades y resiliencia.
Cómo conectar
¿Y cómo puedes involucrarte más? La mejor respuesta depende del contexto y de las necesidades donde vives. Puedes buscar eventos en tu ciudad, unirte a organizaciones cívicas que trabajan en temas que te interesan, hacer voluntariado, o incluso empezar una conversación significativa con algún vecino para conocer los problemas que afectan a la comunidad.
En una época en que una cantidad inédita de personas se siente desencantada de las instituciones y socialmente desconectada, fortalecer el sentido de comunidad puede ser un acto radical. También es la base de una democracia saludable. Las personas comprometidas con su comunidad exigen más rendición de cuentas, influyen en políticas y aseguran que los gobiernos actúen en beneficio del bien público.
Dar el primer paso es lo más difícil, pero hay muchas formas de empezar. El grupo Climate Awakening ofrece espacios virtuales de una hora para que pequeños grupos puedan compartir la ansiedad climática y encuentren apoyo en vez de enfrentar esos miedos en soledad. Cool Block tiene guías prácticas con pasos concretos para que los vecinos se unan en acciones por el clima. También puedes ser voluntario/a en el Environmental Voter Project, que motiva a votar por leyes a favor del clima. O busca VolunteerMatch para hallar oportunidades cerca de ti según tu interés o ubicación. Organizaciones como Brooklyn Org, Chicago Cares o LA Works te ayudan a conectar con personas con intereses similares en tu ciudad, y seguro que hay versiones locales donde tú vives. ¡Las posibilidades son casi infinitas!
Así que si te sientes abrumado/a, una de las mejores cosas que puedes hacer es empezar de a poco. Habla con alguien con quien normalmente no hablarías. Únete a un evento local. Contacta un grupo cuyo trabajo admires y pregúntales cómo puedes involucrarte. Cuando te conectes con personas que sienten lo mismo que tú, verás que nunca estabas solo/a... ¡y llegarás más lejos de lo que creías posible!
Esta serie forma parte de la “Take Action Toolkit” de Global Citizen, donde compartimos tips y trucos para que tu voz se escuche sobre los temas que te importan. ¡Échale un vistazo!