Global Citizen es una comunidad de gente como tú

Un espacio en el que puedes aprender y ayudar a resolver los desafíos más importantes del mundo. Actuar y terminar con la pobreza extrema es posible y está en tus manos.

Flickr / Sotiris Marinopoulos
Medio Ambiente

Estos supermercados están reemplazando envases de plástico por hojas de plátano

Por qué es importante para los Global Citizens
En respuesta a los crecientes riesgos ambientales, los gobiernos y las empresas están comenzando a reducir la producción y el consumo de plástico. Los Objetivos Mundiales de las Naciones Unidas exigen a los países que inviertan en sistemas económicos sostenibles. Puedes unirte a nosotros para tomar medidas sobre este tema aquí.

Los supermercados en Tailandia han comenzado a envolver vegetales en hojas de plátano para reducir los envases de plástico, según publicó Vice.

El desarrollo se documentó por primera vez en una publicación de Facebook el mes pasado que mostraba espárragos, pimientos y pepinos envueltos en hojas de plátano verde en la sección de productos frescos del supermercado Rimping en Chiang Mai, Tailandia.

Desde entonces, otros supermercados en el país y en Vietnam también han comenzado a experimentar con este empaque natural.

Los bananos son comunes en toda Tailandia y pueden producir hojas de hasta 2.7 metros de largo.

Las personas de todo el mundo ya los utilizan para cubrir varios tipos de alimentos, y su robustez los convierte en una forma ideal de empaque para productos frescos que se venden rápidamente (al ser biodegradables, no pueden permanecer en el estante durante meses).

Este cambio hacia materiales ecológicos es parte de un creciente movimiento hacia desechos cero en todo el mundo que busca eliminar los desechos no biodegradables y reducir significativamente la cantidad de desechos en general que se envían a los vertederos y contaminan los ecosistemas.

Además de las hojas de banano, muchas marcas se están deshaciendo de las bolsas de plástico reemplazandolas por papel y bolsas biodegradables hechas de almidón de maíz, yuca y algas.

Estas inversiones están impulsadas por la creciente conciencia en todo el mundo sobre el problema de la contaminación plástica, especialmente en países de todo el sudeste asiático.

Desde 1950, los seres humanos han creado 8.3 mil millones de toneladas métricas de plástico, más del 75% de las cuales se han desechado. Cada año, aproximadamente 8 millones de toneladas métricas de plástico ingresan a los océanos, dañando a los animales marinos que van desde las ballenas hasta el coral. Los seres humanos también son vulnerables a los residuos plásticos y absorben decenas de miles de microplásticos cada año a través del aire, el agua y los alimentos.

Tailandia es el hogar de algunas partes del río Mekong, que, junto con otros siete ríos en Asia y dos en África,representa el 90% de todos los desechos plásticos que ingresan a los océanos del mundo.

En Malasia, los lugares ilegales de quema de plástico han aparecido en todo el país durante el año pasado, contaminando el aire en diferentes pueblos y ciudades con gases nocivos. Las fábricas surgieron después de que China dejó de importar chatarra de plástico de países occidentales, como Estados Unidos y Canadá, que comenzaron a enviar su chatarra a otros países.

En 2018, Malasia importó 754,000 toneladas de residuos plásticos y el país no tenía la capacidad de reciclaje para procesar estos residuos de manera segura.

Tailandia, por su parte, prohibió la importación de la mayoría de los plásticos el año pasado después de que se inundó con basura peligrosa y difícil de reciclar.

El intercambio de envoltorios de plástico de un solo uso por hojas de plátano ayuda a eliminar una forma importante de residuos plásticos.

El siguiente paso sería introducir alternativas plásticas para todos los demás productos que se encuentran en los supermercados, lo que podría significar una revisión completa de cómo se almacenan y administran las tiendas de comestibles.

Pero las tiendas sin plástico no son inconcebibles: los mercados de desperdicio cero se están volviendo más comunes, lo que demuestra que el reinado de los plásticos de un solo uso podría terminar.