Cada año, miles de defensores de los derechos humanos son detenidos ilegalmente en todo el mundo.

En la mañana del 9 de abril de 2011, Abdulhadi Al-Khawaja, fundador del Centro de Derechos Humanos de Bahréin, fue arrestado por la fuerza por autoridades bahreiníes.

Fue agredido físicamente, llevado sin una orden de arresto y encerrado durante semanas hasta que inició un juicio, en el que lo sentenciaron a cadena perpetua por “conspirar para derrocar al gobierno y espiar para un país extranjero”.

¿Sus crímenes? Organizar manifestaciones pacíficas y exigir rendición de cuentas al gobierno de Bahréin por su papel en la represión de manifestantes.

A medida que empeoran las condiciones globales para las libertades civiles — solo 40 de 198 países tienen una calificación de espacio cívico abierto — defensores de derechos humanos como al-Akhawaja enfrentan cada vez más el riesgo de represalias por parte de los gobiernos.

Sin previo aviso, pueden ser arrestados, torturados, detenidos y acusados de delitos que no están relacionados con su labor en derechos humanos, pero por los que sus gobiernos los quieren responsabilizar.

“La detención de defensores de los derechos humanos es una represalia por su valentía”, comentó Asma Darwish, líder de Stand As My Witness en CIVICUS, en una declaración para Global Citizen. “Al-Khawaja, que tiene ciudadanía bahreiní y danesa, sigue tras las rejas en Bahréin desde 2011 cumpliendo una condena de por vida. Después de más de una década, y a pesar de una solidaridad internacional constante, las autoridades bahreiníes persisten en negarse a liberarlo”.

Compuesta por organizaciones de la sociedad civil y activistas de más de 175 países, CIVICUS lleva haciendo campaña por los defensores de derechos humanos desde su fundación en 1993. Como parte de este trabajo, la campaña Stand As My Witness —lanzada hace más de 5 años— busca solidarizarse con los defensores y recordar al mundo sus rostros, nombres y el valiente trabajo que realizan para promover los derechos humanos en sus comunidades.

¿Qué es la campaña Stand As My Witness?

Stand As My Witness empezó en julio de 2020 como respuesta al aumento de arrestos de actores de la sociedad civil por su trabajo en derechos humanos. Anteriormente conocida como Civil Society Behind Bars, esta iniciativa es una de las tácticas más efectivas de CIVICUS para alertar sobre las dificultades que enfrentan los defensores de derechos humanos.

Según la alianza global, gobernantes hostiles y regímenes autoritarios suelen usar procesos legales manipulados y con poca supervisión para perseguir a activistas.

“Se están dando ataques dirigidos contra quienes sacan a la luz corrupción a gran escala, exponen violaciones graves de derechos humanos, exigen rendición de cuentas y buscan impulsar cambios en sus sociedades”, explicó Mandeep Tiwana, Secretario General de CIVICUS, a Global Citizen.

Con la meta de dar visibilidad a activistas encarcelados en el mundo, CIVICUS presenta a varios de estos defensores en su página web. En realidad, estos nombres y casos representan solo una pequeña parte de quienes están en prisión por su activismo y por quienes CIVICUS está luchando para que sean liberados.

“Los activistas destacados en la web ejemplifican un problema más amplio en esa región o país”, afirmó Tiwana. “Puede que solo resaltemos a una persona de un país, pero ese país puede tener a cientos de personas de la sociedad civil injustamente encarceladas por razones similares”.

CIVICUS observa atentamente las tendencias que alertan sobre el peligro para los defensores, especialmente cuando el espacio cívico se cierra aún más en tiempos de conflicto. Cuando se detiene a personas por participar en actividades de la sociedad civil, la alianza global conecta con líderes mundiales, agencias de Naciones Unidas y organizaciones de derechos humanos para llamar la atención sobre estos casos y subrayar cómo se persigue a la gente por defender derechos humanos.

¿Cómo están siendo atacados los defensores de los derechos humanos?

CIVICUS ha detectado que las tácticas para atacar a los defensores son alarmantemente similares en distintos países y que, con los años, estas tendencias se han hecho más evidentes y preocupantes.

“En muchos casos, antes de encarcelar a los defensores se les estigmatiza por su trabajo, tildando a activistas de amenazas para la seguridad. Esto lo vimos muchísimo tras la Primavera Árabe en Oriente Medio y el Norte de África en 2011”, contó Tiwana. “Muchos regímenes autoritarios empezaron a temer que la gente se organizara y saliera a las calles para participar en la sociedad civil”.

Para reducir el apoyo público a los movimientos prodemocracia y aislar a los activistas, autoridades pueden distorsionar el motivo de sus arrestos y acusarles de ser espías de otros países. También pueden aplicar leyes antiterroristas o de seguridad para presionar a jueces y detener rápidamente a organizadores o manifestantes, incluso sin orden de arresto.

Un ejemplo es Khurram Parvez, defensor en Jammu y Cachemira detenido en 2021 con cargos de sedición y terrorismo. El trabajo de Khurram documentando violaciones de derechos humanos —incluyendo desapariciones, tortura y ejecuciones extrajudiciales— en la región india de Jammu y Cachemira hizo que las autoridades indias quisieran silenciarlo.

Lo que comenzó como acoso e intimidación sistemática llevó a que Khurram fuera acusado bajo la UAPA, una ley usada rutinariamente por el gobierno indio para detener a personas por largos periodos antes siquiera de iniciar un juicio.

CIVICUS sigue defendiendo a Khurram con diferentes estrategias, como alertar a la ONU sobre su situación y solicitar que el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra presione a las autoridades indias para que lo liberen.

“Continuamos mencionando los nombres de defensores como Parvez y otros en foros globales. No vamos a permitir que sean olvidados — y seguiremos recordándole al mundo sus luchas, aunque algún día nadie más quiera mirar”, afirmó Darwish a Global Citizen.

El sector privado también juega un papel cada vez más grande en silenciar a quienes defienden los derechos humanos. Las empresas pueden presentar demandas estratégicas contra la participación pública (conocidas acertadamente como SLAPPs) contra activistas cuando su labor en defensa de los derechos humanos afecta las ganancias o intereses de las empresas.

En los últimos años, activistas medioambientales y defensores indígenas de la tierra han recibido la mayor parte de los ataques, ya que las corporaciones presentan demanda tras demanda para restringir el derecho a la protesta, lo que ha llevado a muchos activistas a enfrentar arresto domiciliario, ruina financiera o prisión.

¿Cómo ayuda Stand As My Witness a los defensores de derechos humanos encarcelados?

A pesar de la enorme cantidad de obstáculos que enfrentan los defensores de derechos humanos y las organizaciones de la sociedad civil en su trabajo diario, la campaña Stand As My Witness, de CIVICUS, ha logrado visibilizar a muchos activistas que han sido injustamente encarcelados.

“La campaña ha contribuido a la liberación de más de 30 defensores de derechos humanos hasta ahora. Esto solo refuerza nuestra determinación de seguir adelante, de no parar”. dijo Darwish.

Como una alianza internacional que colabora estrechamente con muchas organizaciones locales y movimientos de base, CIVICUS se apoya en sus socios para mostrar cómo los defensores de derechos humanos han promovido los derechos fundamentales. Compartir detalles sobre la vida y el trabajo de un activista puede involucrar de forma más efectiva a personas en todo el mundo y lograr que se preocupen por su encarcelamiento injusto. De hecho, CIVICUS ha comprobado que la presión desde todos los frentes puede ayudar a conseguir la liberación de estos activistas.

Por ejemplo, Loujain al-Hathloul es una defensora de derechos humanos de Arabia Saudita conocida por liderar la campaña para legalizar el derecho de las mujeres a conducir. Durante casi tres años en prisión, al-Hathloul fue sometida a torturas brutales por parte de las autoridades saudíes, incluidas descargas eléctricas, azotes y agresiones sexuales, y le negaron el acceso regular a su familia mientras estuvo encarcelada.

CIVICUS y otras organizaciones de derechos humanos lograron poner en marcha una campaña internacional para llamar la atención sobre la persecución que vivieron al-Hathloul y otras activistas durante años. El hashtag #FreeLoujain se viralizó en redes sociales, y ciudadanos de todo el mundo alzaron la voz para pedir a las autoridades saudíes que liberaran a al-Hathloul.

Aunque un tribunal nacional la sentenció en un inicio a cinco años y ocho meses por “conspirar contra el reino”, fue liberada después de 1.004 días. Según Darwish, hablar sobre estos activistas puede poner a sus gobiernos en aprietos, haciendo que liberarlos sea la única manera de evitar más vergüenza pública.

¿Cómo pueden los Global Citizens tomar acción?

La campaña Stand As My Witness depende de los esfuerzos de activismo de todas las partes de la sociedad civil. Cuando los Global Citizens toman acción, por ejemplo, sus voces logran ejercer una presión enorme sobre líderes mundiales.

“Los gobiernos hostiles pueden mantener a los defensores de derechos humanos encarcelados durante años, y se necesita el esfuerzo conjunto de agencias relevantes, actores estatales, no estatales, organizaciones, sociedad civil, medios de comunicación y más para ejercer la presión suficiente que consiga su liberación”, explicó Tiwana. “Pero la justicia a menudo se mueve muy lentamente”.

Uno de los mayores desafíos que CIVICUS experimenta con la campaña Stand As My Witness es mantener a la gente involucrada a lo largo de todo el caso, que en muchos casos puede durar años. Para combatir la indiferencia, CIVICUS anima a los Global Citizens en todas partes a que pongan atención en la historia humana de cada activista que ha dedicado su vida a defender y promover los derechos humanos.

Puedes unirte a la campaña Stand As My Witness participando con CIVICUS en redes sociales y escribiendo cartas a representantes del gobierno.

También puedes pedir que los gobiernos liberen a defensores de derechos humanos encarcelados injustamente tomando acción junto a Global Citizen sobre temas de espacio cívico.

Global Citizen Explains

Combate la pobreza

Esta campaña apoya a personas defensoras de los derechos humanos encarceladas en todo el mundo.

Por Jaxx Artz