Dos gotas y un largo camino: así es la vacunación casa por casa contra la polio en Mozambique

Autor: Lucy Fulford

Lucy Fulford for Global Citizen

Quienes vacunan contra la polio no solo llevan dos gotas que salvan vidas—en ocasiones, ¡hasta llegan a ponerle nombre a una criatura! Era la tarde en una aldea remota de la provincia de Inhambane, Mozambique, cuando un equipo de tres personas encontró a un recién nacido en brazos de su madre, mientras recorrían casa por casa. Al momento de rellenar la tarjeta de vacunación, descubrieron que el bebé de una semana todavía no tenía nombre. “¿Alguna sugerencia?”, preguntaron sus padres, soltando una carcajada.

El pequeño Evanildo, como terminó llamándose, fue uno de los millones de niños vacunados durante las campañas nacionales contra la polio en Mozambique en 2025. En estas campañas, los trabajadores de salud se desplazaron en coche, moto, bici, barco y, la mayoría de las veces, a pie, para llegar a cada niña y niño. Para muchos fue una dosis de refuerzo, pero para otros, mucho mayores que Evanildo, fue la primera oportunidad de recibir alguna vacuna.

“Para la vacunación rutinaria, hay muchas ganas de vacunar, pero hay que ver cómo funciona”, le contó Jan-Marcus Hellström, líder del equipo de polio de UNICEF en Mozambique, a Global Citizen. “Si tienes que caminar varias horas para llegar a un centro de salud en vez de trabajar para poner comida en la mesa, tal vez lo piensas dos veces. No es tanto desconfianza hacia las vacunas—es que tiene que ser práctico. Y lo que tiene de bueno la vacunación contra la polio es que nosotros vamos hasta donde están los niños.”

Brotes en Mozambique y Niños Con Pocas Vacunas

Evanildo, de una semana, recibe su primera vacuna en su aldea gracias a la campaña puerta a puerta. Marcan su dedo para registrar que ya está inmunizado.
Image: Lucy Fulford for Global Citizen

Maria Mario es una de las más de 70,000 personas que reparten vacunas casa por casa durante las campañas. Trabaja desde un centro de salud cerca de la costa, en las inmediaciones de Tofo, y se encarga de la salud cotidiana: desde vacunas hasta vigilar la higiene en los hogares.

“Yo soy quien vacuna a los niños aquí, la que sabe quién no ha sido vacunado”, contó. “No solo es vacunar contra la polio, yo lo hago siempre. Cuando llega una mamá con un niño que no está vacunado o no sigue el calendario, sí que me da coraje, y luego abrazo al niño.”

En 2022, Mozambique declaró un brote de poliovirus salvaje—después de 30 años libre de la enfermedad—por la importación del virus al país. Se trata de una enfermedad viral sumamente contagiosa que se transmite sobre todo por agua y comida contaminadas, afectando principalmente a menores de 5 años y puede causar parálisis. Tras el cierre del brote de poliovirus salvaje en mayo de 2024, la vacunación prosiguió gracias al Ministerio de Salud y los socios de la Iniciativa Global para la Erradicación de la Polio (GPEI), continuando la prevención frente a otras cepas de poliovirus

En los últimos años, Mozambique ha lidiado con un grave problema de vacunación insuficiente. La pandemia del COVID-19, el ciclón Freddy, el brote de polio y los casos de sarampión y cólera, provocaron que el número de niñas y niños sin vacunar aumentara a 750,000 para finales de 2023, frente a 97,000 cuatro años antes. Se puso en marcha un esfuerzo nacional para revertir la caída en las tasas de vacunación. 

“Los niños ‘cero dosis’ son los que nunca han recibido una vacuna en su vida”, explicó Hellström. “Han quedado fuera del sistema, por varios motivos, y son, claro, mucho más vulnerables a enfermedades.” 



Las vacunas contra la polio forman parte del calendario regular, pero durante un brote, da igual el estatus anterior: todos los grupos de edad objetivo reciben vacunas para detener el contagio. Así, las campañas suelen servir para identificar a niñas y niños ‘cero dosis’, quienes se convierten en prioridad para recibir vacunas completas. 

“Es algo que buscamos activamente, porque también pueden ser quienes se conviertan en Paciente Cero en un brote”, dijo Hellström. “Por eso son prioridad.”

Atendiendo la Salud de la Comunidad 

Las y los trabajadores de salud comunitaria como Mario están en la primera línea para cumplir con la meta de vacunar en Mozambique.

“No sé cómo nació este espíritu en mí, pero siento alivio cuando pongo una vacuna”, afirma. “Me encanta ver a los niños sanos, por eso amo mi trabajo. Lo hago de corazón, porque estas vacunas nos dan fuerza.”

Durante las campañas nacionales de junio y julio de 2025, Mario no paró hasta encontrar a cada niña y niño, buscando dedos sin pintar—señal de que aún no han recibido las 2 gotas orales de la vacuna nOPV2 contra la polio—incluso regresando a las escuelas para localizar a cada menor elegible.  

“Esta zona es enorme, aquí es caminar y caminar—hasta que te duelan los pies”, dice sobre esos días de vacunación con hasta 25,000 pasos. “Es duro, pero hago todo lo posible para que nadie se quede fuera. Si logro llegar al cien por ciento de mi zona, soy la persona más feliz. Y como aquí casi nadie se niega, es una maravilla.” 

Mozambique Immunizations Image 1

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Health technician Maria Mario works with children in Inhambane province, managing routine immunization along with participating in one-off vaccination campaigns.
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A polio vaccination team finds a family in a clearing in Inharrime district, Mozambique, where a newborn baby is able to get his first vaccine at just a week old.
Lucy Fulford for Global Citizen

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Polio vaccination coordinators follow a hand drawn map of rural villages to ensure they can reach every home – which can sometimes be the first engagement with health services.
Lucy Fulford for Global Citizen

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During outbreak response campaign weeks, teams revisit homes to check whether everyone has been vaccinated. Jan-Marcus Hellström, UNICEF polio team lead, checks the sticker left on a front door detailing the household’s vaccination status.
Lucy Fulford for Global Citizen


En los distritos donde las comunidades están muy dispersas, el ir puerta a puerta significa que los equipos pueden caminar hasta cuatro horas solo para vacunar a un par de niños. “La gente no se queda quieta”, explicó Hellström. “Si no están en casa, en la escuela o el mercado, igual los vamos a encontrar, porque hay muchísimos equipos por todos lados.” 

Estas visitas a la comunidad brindan una oportunidad única para hablar sobre salud más allá de la polio, ya que los equipos conversan sobre el calendario de vacunaciones en la propia puerta de cada hogar. Es un punto de contacto clave para quienes no acceden al sistema de salud formal. Cuando los responsables revisan los puestos fijos que ofrecen vacunas contra la polio, también verifican que haya suficientes dosis para que los niños puedan ponerse al día con las demás vacunas, y que la cadena de frío funcione. “Por eso van muy de la mano”, dijo Hellström. 

El cierre de los brotes en Mozambique y el gran objetivo de erradicación dependen de acabar con la brecha de inmunidad. “Podríamos tener una campaña del cien por ciento con la mejor calidad para mejorar la inmunidad comunitaria, pero al final la protección individual solo depende de las vacunas regulares,” aseguró Nirakar Panda, quien fue coordinador de respuesta contra el brote de polio en Mozambique.

Campañas de Vacunación Integradas

Las respuestas a los brotes pueden también adaptarse para abordar problemas regionales de salud. Madagascar, aunque libre de poliovirus salvaje, ha tenido brotes de polio variante tipo 1, con 55 niños y niñas afectados por parálisis a causa del virus entre 2020 y 2023. Las campañas de vacunación ofrecieron una oportunidad de aumentar el acceso a la atención médica en comunidades rurales de difícil acceso.

Además, parte de la estrategia del GPEI se enfoca en coordinar la coadministración de vacunas en campañas planificadas y trabajar en conjunto con agencias como GAVI, la alianza para las vacunas, para fortalecer la inmunización de rutina.

Por ejemplo, en 2024 se realizó una campaña conjunta de vacunación contra la polio y el sarampión dirigida a niñas y niños que nunca habían recibido una dosis y a quienes les faltaban vacunas de rutina. Los equipos de polio también distribuyeron vacunas contra la filariasis linfática, conocida comúnmente como elefantiasis, en 2023 y 2024. En Sudán del Sur, recientemente se implementó el tratamiento de la esquistosomiasis junto con la vacunación contra la polio; mientras que en Nigeria también se distribuyeron vacunas contra el sarampión y la rubéola.

La trabajadora de la salud Maria Mario gestiona la salud comunitaria y recorre su zona para vacunar a lxs niñxs que faltan, incluso visitando escuelas locales.
Image: Lucy Fulford for Global Citizen

Para Mario, no importa cómo se entreguen, las vacunas simplemente salvan vidas. “Sabemos que la vacuna contra la polio previene la parálisis infantil, así que esta vacuna protege a nuestras hijas e hijos; así de claro”, dijo ella. Y aunque los brotes siempre requerirán respuestas focalizadas, la inmunización de rutina sigue siendo una pieza fundamental del rompecabezas.

“Para erradicar la polio, tenemos que asegurarnos de que la inmunización de rutina se refuerce en todo el mundo”, afirmó Hellström. “Una sola niña o niño sin vacunar, en cualquier lugar, representa un riesgo para niñas y niños en todas partes”.


Nota del editor: Este reportaje fue posible gracias a la Beca de Prensa sobre Polio 2025 de la Fundación de las Naciones Unidas. Forma parte de los contenidos financiados por la fundación Bill & Melinda Gates para Global Citizen.