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Pope Francis attends his weekly general audience, in St. Peter's Square, at the Vatican, May 2, 2018.
Andrew Medichini/AP
Agua y Saneamiento

El Papa Francisco dice que vender agua es 'incompatible' con los derechos humanos

Por qué los Global Citizens deberían preocuparse
Alrededor del 30% de la población mundial no tiene acceso a agua potable limpia, y el 60% no tiene acceso a sistemas de saneamiento adecuados, lo que pone a millones de personas en riesgo de contraer enfermedades. Puedes unirte a nosotros para tomar medidas sobre este tema y otros Objetivos Globales de Desarrollo aquí.


El Papa Francisco criticó recientemente el acceso desigual al agua potable en una conferencia sobre la gestión del agua en Roma, según informó ABC News.

El Papa dijo que es "enormemente vergonzoso" que las personas mueran a causa de enfermedades transmitidas por el agua que son fácilmente prevenibles y que la tendencia hacia la privatización del agua es "incompatible" con el derecho humano al acceso al agua limpia.

"El agua es esencial para la vida", dijo el Papa Francisco en su discurso en la Pontificia Universidad Urbana. "En muchas partes del mundo, nuestros hermanos y hermanas no pueden tener una vida digna debido a la falta de acceso al agua potable".

"Las dramáticas estadísticas de la sed, especialmente la situación de las personas que se enferman y que a menudo mueren a causa del agua no saludable, es una vergüenza para la humanidad del siglo XXI", agregó el Papa Francisco.

En el pasado, el líder religioso ha pedido un mayor acceso al agua y al saneamiento y ha instado a los líderes mundiales a gestionar de forma sostenible el medio ambiente mundial para mitigar el cambio climático.

Esta vez su discurso sobre el agua estaba enmarcado en un marco familiar de desigualdad.

De acuerdo a lo informado por The Guardian, en todo el mundo, los derechos de acceso al agua se han vendido a compañías que la embotellan y usan con otros fines. En muchos casos se trata de asociaciones públicas y privadas que crean incentivos de ganancias para la distribución del agua.

La crítica hacia estas empresas es cada vez mayor en los últimos años, ya que la falta de acceso al agua potable suele ir acompañada de altos índices de pobreza.

A nivel mundial, el 30% de las personas no tiene acceso a agua potable limpia, y el 60% de las personas no tiene acceso a sistemas de saneamiento administrados de manera segura, según informó Naciones Unidas. Para las personas que viven en regiones con escasez de agua, las mujeres y las niñas a menudo suelen estar relegadas a roles de recolección de agua, lo que les impide ir a la escuela y seguir una carrera profesional.

Además, sin una infraestructura adecuada de gestión de residuos, las aguas residuales pueden contaminar los suministros de agua y, a menudo, conducir a enfermedades infecciosas. Todos los días, más de 1,000 niños mueren de enfermedades transmitidas por el agua, y millones de personas contraen enfermedades debido a la mala calidad del agua cada año, según informó el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades.

La seguridad del agua está estrechamente relacionada con el cambio climático y las Naciones Unidas estiman que más de 5 mil millones de personas podrían verse afectadas por la escasez de agua para 2050.

En varios países, los suministros de agua se están convirtiendo cada vez más en una preocupación futura.

Por ejemplo, el Lago Chad se ha reducido en un 95% en las últimas décadas, poniendo a millones de personas en riesgo de hambruna. En Shanghai, el 85% de los ríos que suministran agua potable a  la ciudad están demasiado contaminados para extraer agua. Mientras tanto, la fusión de los glaciares en Asia podría privar a millones de personas de agua potable.

A principios de este año, Ciudad del Cabo evitó por poco convertirse en la primera gran ciudad del mundo en quedarse sin agua.

La inseguridad hídrica podría llevar eventualmente a conflictos. Algunos analistas sostienen que la guerra civil en Siria fue parcialmente alimentada por una devastadora sequía relacionada con el cambio climático.

Es por eso que el Papa ha defendido el acceso al agua potable en nombre de los refugiados y los migrantes, los pueblos indígenas y las personas que viven en la pobreza.

Su último llamado a la acción encaja perfectamente con su campaña general por la justicia.

"La Santa Sede y la Iglesia están comprometidas con el acceso al agua potable para todos", dijo el Papa Francisco.