Por Chris Castro
Traducción Erica Sánchez

Como cubano-estadounidense de segunda generación, tuve la fortuna de crecer en Miami con una conexión única con el medio ambiente. Mis padres tenían una granja de palmeras y, en mi tiempo libre, si mis manos no trabajaban el suelo, se me encontraba navegando por la costa con amigos o explorando las bellezas de la Bahía de Biscayne.

Esa conexión con nuestra tierra y nuestro mar es lo que me llevó a una carrera en ciencias y políticas ambientales creando empresas sociales, organizaciones, coaliciones y soluciones locales que promuevan comunidades más limpias, más saludables y más sostenibles. Hoy en día, como jefe de las iniciativas de sostenibilidad y resiliencia urbana de la Ciudad de Orlando, trabajo para implementar políticas y programas que impulsen a la ciudad y sus socios comunitarios a avanzar de una manera más respetuosa con el medio ambiente.

El cambio climático plantea serias amenazas para nuestra salud y bienestar, así como para el planeta. Y en base a los datos científicos, nuestra ventana de tiempo para actuar sigue disminuyendo. Aquí en Florida, el nivel del mar está subiendo y causando inundaciones costeras e interiores, incluso en días soleados, los veranos son más cálidos y largos, las tormentas y huracanes son más intensos; y hay preocupaciones importantes sobre la intrusión de agua salada en el agua dulce que ahora sirve a 8 millones de personas en la región del sur de la Florida. Los científicos del clima ya están pronosticando que, para 2050, aproximadamente 2.5 millones de floridanos del sur podrían ser desplazados debido al aumento del nivel del mar y la disminución del suministro de agua si no se hace trabaja pronto para reducir el calentamiento de la Tierra.

Si bien estos hechos y proyecciones científicas son alarmantes, y la necesidad de acción es más urgente que nunca, todavía soy optimista de que ya existen soluciones significativas que están siendo implementadas por empresas, corporaciones, gobiernos, organizaciones sin fines de lucro y organizaciones benéficas y grupos comunitarios en todo el mundo.

Necesitamos adoptar esos planes y escalarlos, cuando sea apropiado, tan pronto como sea posible.

Cuando los líderes de Bloomberg Philanthropies me contactaron para participar en su nuevo documental sobre el cambio climático, “De París a Pittsburgh”, me sentí honrado.

Estamos transformando constantemente nuestra ciudad en un líder nacional en sustentabilidad en lo que respecta a energía limpia, edificios ecológicos, sistemas de alimentos locales, desperdicios cero, ecología urbana, transporte y más. Orlando y sus socios están a la vanguardia de la innovación en especial en áreas como transporte y servicios públicos.

Juntos, hemos invertido más de $500 millones en financiamiento de energía limpia para hogares y empresas; estamos experimentando con paneles solares en estacionamientos, probando autobuses eléctricos y autobuses autónomos en nuestro sistema de tránsito rápido de buses del centro de la ciudad, y pilotando un sistema que utiliza piscinas de algas para atrapar carbono en lugar de liberarlo a la atmósfera. Nuestra comunidad también es pionera en nuevos modelos para cultivar más de nuestra propia comida en nuestros patios traseros, ayudando a abordar la inseguridad alimentaria en los vecindarios de toda la ciudad.

Nuestros objetivos climáticos generales en Orlando son los de generar toda nuestra energía a partir de fuentes libres de carbono, lograr cero desperdicios en los vertederos y reducir nuestra huella de carbono en un 90% para 2050.

Como el destino más visitado en América (72 millones de visitas cada año), podemos mostrar y compartir estas soluciones con personas de todo el mundo, para que puedan replicarlo. Orlando es hoy la verdadera ciudad prototipo experimental del mañana.

Hay una idea errónea de que actuar con urgencia en el cambio climático y avanzar hacia la sostenibilidad tendrá un impacto negativo en nuestra economía, porque eso no es cierto. El documental “De París a Pittsburgh” hace un hermoso trabajo mostrando las oportunidades económicas y la creación de empleos que la energía sostenible tiene para nuestro futuro, no solo oportunidades para ingenieros altamente capacitados o científicos ambientales, sino también para garantizar que esta sea una transición justa y equitativa para quienes necesitan trabajo.

El cambio climático es a menudo visto como un problema insuperable. Las personas con demasiada frecuencia se atascan en ese bucle negativo sin fin, pensando: "¿Qué puede hacer realmente una persona?"

Mi respuesta a eso es bastante simple y empoderadora. Cada decisión que tomamos, como individuos, puede afectar de manera negativa o positiva a nuestro planeta, ya sea sobre cómo llegamos a trabajar, lo que estamos introduciendo en nuestros cuerpos, cómo eliminamos nuestros desechos, a qué compañías apoyamos y los productos que compramos, y por quien votamos. Cuando comienzas a escalar nuestras buenas elecciones por millones de personas, y luego miles de millones, se afianza un efecto positivo en cascada.

También podemos optar por elegir funcionarios, como mi jefe, el alcalde de Orlando Buddy Dyer, que no solo creen en la ciencia y la urgencia, sino que también trabajan activamente para prepararse para las amenazas del cambio climático a través de políticas y acciones locales. El gobierno, junto con las empresas independientes, privadas y la sociedad civil, juegan un papel importante en hacer de nuestro futuro lo que queremos que sea.

Mi hija, Coraline Danielle Castro, no tiene ni siquiera 2 años de edad, pero tenerla en mi vida me ha dado la voluntad para hacer mi trabajo con mayor urgencia y propósito. No se trata solo de Orlando o de la región de Florida Central. Es sobre el mundo que Coraline y su generación heredarán.

Vivimos en una época en la que estamos más interconectados que nunca. Nuestras acciones y las mejores soluciones que podemos encontrar, tienen impactos e implicaciones en todo el mundo. Las grandes ideas son herramientas poderosas y están destinadas a ser escaladas, junto con el optimismo por lo que se puede lograr. Es por eso que espero que cuando vea este documental, se involucre en su comunidad y haga que sus propias políticas y prácticas personales y sostenibles se mantengan.

Cómo ver “De París a Pittsburgh”

Este documental sobre la acción climática de Bloomberg Philanthropies está disponible actualmente en forma gratuita en las plataformas digitales de National Geographic, incluido el sitio web de la red (NatGeoTV.com), la aplicación móvil (aplicación Nat Geo TV), Video On Demand y dispositivos conectados (como Roku y AppleTV).


Chris Castro es el director de sostenibilidad de la ciudad de Orlando. Como jefe de la iniciativa de sostenibilidad urbana de Orlando bajo el alcalde Buddy Dyer, Chris Castro trabaja con funcionarios gubernamentales, comunidades y organizaciones para implementar políticas relacionadas con el clima para impulsar a Orlando hacia una economía de energía limpia. Las iniciativas de sostenibilidad de Castro han incluido el desarrollo de energía solar, la eficiencia de la construcción, el transporte de vehículos eléctricos, la calidad del agua, los sistemas alimentarios locales y la restauración ecológica. Bajo el liderazgo de Castro, el Departamento de Transporte nombró a Orlando como terreno de prueba de vehículos automatizados y fue una de las cinco ciudades ganadoras del Desafío de Preparación del Consejo de Ciudades Inteligentes por su trabajo en transporte inteligente. Nació en Miami, Florida, donde creció surfeando y adquirió un profundo aprecio por los océanos y el medio ambiente natural.

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