No solo organizamos un evento, sino que creamos un espacio para nuevas ideas y propuestas lideradas por jóvenes. El Reverse Power Panel, parte de la campaña de Global Citizen Scaling Up Renewables in Africa, reunió a estudiantes, jóvenes líderes, innovadores y profesionales de la energía para imaginar cómo podría ser el futuro de la energía renovable en África. Hubo un mensaje muy claro: la juventud no está esperando a ser invitada a la conversación, ya está ayudando a darle forma.
Desde el primer momento, la atmósfera fue cálida y atractiva. El anfitrión Slu Molamodi, personalidad de radio y periodista, abrió el programa cantando e invitó a todos a unirse. Estudiantes de la Universidad de Wits y de la Universidad de Johannesburgo respondieron con entusiasmo, cantando y ululando, creando así un sentimiento de propósito compartido y conexión.
Lipalesa Morake, Directora de Desarrollo Juvenil en África en Global Citizen, inició el día con una idea sencilla: las y los jóvenes africanos deben participar activamente en las decisiones sobre los sistemas energéticos con los que convivirán durante décadas.
Voces jóvenes abriendo el camino
Dos representantes de African Youth Energy Network (AYEN), Hlolelo Rampete y Mpho Nyamathe, compartieron ideas valiosas respaldadas por el liderazgo juvenil y la experiencia en sus comunidades.
Rampete destacó la cocina limpia como “una de las áreas más subestimadas en África”, llamando la atención sobre los beneficios para la salud, el ambiente y lo social que puede desbloquear. Recalcó que las comunidades suelen estar abiertas al cambio cuando son incluidas de forma significativa en la planeación y ejecución, y cuando las soluciones reflejan sus realidades cotidianas.
Nyamathe animó al público a replantear cómo acceden las personas jóvenes al conocimiento y las habilidades en energía. Inspirándose en las ideas del filósofo brasileño Paulo Freire acerca del aprendizaje, subrayó la importancia de la Alfabetización Energética Juvenil como base para participar activamente en el diseño de políticas y programas. Señaló que el desarrollo de habilidades debería comenzar mucho antes de que la juventud entre al mercado laboral, y remarcó que a las comunidades les gusta ser tomadas en cuenta en las conversaciones que afectan su futuro.
Un cambio en el liderazgo
La viceministra de Electricidad y Energía de Sudáfrica, Samantha Graham-Maré, compartió la perspectiva del gobierno, reconociendo la importancia de escuchar a las nuevas generaciones. Comentó que ahora se espera que quienes toman decisiones abran espacio a voces y saberes nuevos, mencionando que “a las y los políticos se les pide dar un paso atrás y escuchar primero. Los jóvenes líderes no están esperando”. Añadió algo que conectó mucho con el público: “Merecen ver su huella digital en el sistema energético que estamos construyendo”.
El panel reunió a la viceministra, al Director de Africa Change Lab, Bhekumuzi Dean Bhebhe, y al Director de Southern Transitions, Gaylor Montmasson-Clair. Reflexionaron sobre cómo la política, el financiamiento, la iniciativa local y la participación comunitaria pueden apoyar un panorama energético más limpio y confiable en África.
Bhebhe subrayó que las estrategias deben responder a estas diferentes experiencias y guiarse por principios que permitan avanzar de forma justa, oportuna, con el respaldo suficiente e inclusión. En sus palabras: “Necesitamos soluciones que entiendan de dónde viene la gente y que les ayuden a avanzar de una forma significativa”. También habló de enfoques distributivos que reconozcan las circunstancias, tanto pasadas como presentes, mientras preparan a las personas con capacidades a largo plazo. En vez de centrarse sólo en soluciones momentáneas, Bhebhe animó a crear posibilidades para que las comunidades puedan mantener las mejoras a lo largo del tiempo.
Agregó la importancia de tener en cuenta recursos esenciales como el agua, señalando que “diferentes tecnologías energéticas usan cantidades completamente distintas de agua, y eso importa en regiones donde la agricultura es el centro de la vida”. Además, señaló el gran potencial de materias primas en África y animó a impulsar la manufactura y el valor agregado local: “Ya tenemos los recursos, ahora también deberíamos poder beneficiarnos de ellos”. Esto, explicó, ayudaría a que más ventajas de las nuevas tecnologías se queden dentro del continente.
Sistemas para el futuro
Montmasson-Clair apuntó que los enfoques efectivos para la energía limpia empiezan por las personas y las comunidades, recordando que “al final, la energía se trata de la gente, y las decisiones deben reflejar eso”. Al responder una pregunta sobre cómo crear alianzas que realmente funcionen, remarcó el valor de una visión clara y aterrizada, explicando que “el progreso se nota en la vida diaria — con electricidad confiable, agua limpia, calles adecuadas y saneamiento seguro”. Añadió que mostrar mejoras en lugares donde históricamente ha habido pocos servicios es clave para construir confianza y avanzar juntos.
Destacó también la importancia de las alianzas entre el gobierno, instituciones financieras y emprendedores locales: “Nadie puede avanzar solo, las alianzas son la llave para soluciones prácticas”. Montmasson-Clair señaló que muchas innovaciones emergentes requieren apoyos relativamente modestos para montar talleres, negocios o fábricas, pero enfrentan retos para conseguir financiamiento cuando lo que necesitan es una cantidad pequeña. “Si pides un crédito grande, se abren puertas”, comentó, “pero justo cuando pides un monto pequeño para arrancar es cuando aparecen los obstáculos”.
Animó a las instituciones a buscar herramientas financieras que sirvan tanto para proyectos de gran escala como para iniciativas locales más pequeñas, agregando que “apoyar a innovadores desde el principio puede fortalecer comunidades enteras”. Para él, este tipo de apoyo concreto y desde varios frentes puede ayudar a que las y los actores locales tengan más peso a la hora de llevar soluciones de energía limpia.
Una visión compartida
Aunque cada panelista abordó el tema desde ángulos distintos —política, experiencia comunitaria e investigación—, coincidieron en varios puntos: el progreso debe centrarse en las personas, partir de contextos locales y ser transparente en cómo se toman decisiones. Además, estuvieron de acuerdo en que la juventud tiene un papel fundamental en todas las etapas, desde la generación de ideas hasta la implementación.
Temas clave y llamados a la acción
Las conversaciones resaltaron varios aprendizajes conectados entre sí: el liderazgo juvenil ya está aportando a la conversación sobre energía; incluir a las comunidades mejora la planeación; y saber más sobre cuestiones energéticas ayuda a que más personas se involucren y participen con confianza en la toma de decisiones. Se hizo énfasis en la importancia de comenzar a desarrollar habilidades desde temprano y en crear caminos hacia empleos verdes, junto con el valor de enfoques prácticos y contextualizados para África.
Las y los ponentes animaron a crear oportunidades para que la juventud pueda contribuir de manera significativa, invertir en la formación temprana y el aprendizaje práctico, apoyar la educación sobre energía en escuelas y comunidades, pensar siempre en la accesibilidad económica al crear cualquier programa, y asegurarse de que las políticas y nuevas iniciativas se desarrollen en diálogo cercano con las personas a quienes realmente buscan servir.
El Reverse Power Panel fue un espacio dinámico y pensado especialmente para jóvenes, donde se compartieron ideas sobre cómo África puede impulsar el uso de energías renovables de forma práctica y tomando en cuenta las realidades de cada comunidad. Desde la apertura musical hasta las reflexiones finales, cada parte del evento reforzó que avanzar hacia energías más limpias no se trata solo de tecnología; también es cuestión de planificación, participación y trabajo en equipo.
El evento fue coordinado por los Global Citizen Fellows, cuyo trabajo hizo que la tarde fuera entretenida y muy bien organizada. El programa cerró con Hope Dlamini, una de las Fellows, quien agradeció a quienes participaron y animó a seguir involucrando a la juventud, innovando y colaborando para lograr una transición energética justa y ampliar el acceso a las renovables en África.
En resumen, las conversaciones de la jornada dejaron claro un mensaje positivo: con políticas de apoyo, inversión adecuada, alianzas sólidas y una participación juvenil activa, el futuro de la energía renovable en África puede ser inclusivo y realmente viable para todos y todas.