Pocas cosas en la vida se comparan con la adrenalina de un buen partido. Ya sea que estés festejando una victoria de tu equipo favorito o lanzando una pelota con tus amistades, el deporte tiene una forma única de unir a personas en todo el mundo.
Las lecciones que vivimos en el deporte nos acompañan toda la vida: aprendemos a jugar limpio, respetar a quien tenemos enfrente y terminar cada partido con un apretón de manos o un choque de palmas. Por estas y muchas otras razones, hacer del deporte un espacio seguro, inclusivo y equitativo para todas las personas debería ser un paso natural para impulsar los estándares de derechos humanos en el mundo. Y, por fin, estamos avanzando.
Global Citizen habló recientemente con el Centre for Sport and Human Rights sobre cómo están trabajando junto a organizaciones deportivas y otras entidades para enfrentar las desigualdades en el deporte. Mientras entramos en un año clave para los derechos humanos — el 75.º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) — la organización está lanzando una iniciativa para impulsar los derechos humanos en el escenario internacional.
La campaña “The 75”, que se lanza el 26 de septiembre, invitará a 75 atletas de todo el mundo a compartir en redes sociales por qué los derechos humanos son importantes para ellos durante los 75 días previos al Día de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre.
“En el mundo del deporte, los y las atletas tienen una capacidad increíble para trascender fronteras, conectar con la gente y unir a personas en todo el planeta”, dijo Mary Harvey, directora ejecutiva del Centre for Sport and Human Rights, sobre la campaña.
“Cuando los y las atletas se convierten en campeones de la libertad, la igualdad y la justicia para todas las personas, y explican qué significan los derechos humanos en la práctica, este concepto —a veces algo complejo— se vuelve cercano y fácil de entender para fans de todo el mundo. Y así, todas las personas nos inspiramos a apoyar la causa de los derechos humanos en nuestra vida diaria, convirtiéndolos en algo más que una declaración: una realidad viva”.
Además de impulsar las ideas de libertad, igualdad y justicia para todas las personas, la organización también está trabajando para integrar aún más el deporte en un marco sólido de derechos humanos que atraviese cada aspecto de un megaevento deportivo: desde construir estadios con prácticas laborales justas hasta involucrar a atletas y fans en temas de desigualdad de género.
¿Cómo puede el deporte impulsar los derechos humanos?
Hay quienes ven el deporte como una escapatoria de los problemas del día a día y se resisten a la idea de usarlo como plataforma para el cambio social. Como organización de derechos humanos, el Centre for Sport and Human Rights cuestiona esa forma de pensar.
“Es importante desafiar la idea de que el deporte está, de alguna manera, separado de la sociedad”, le dijo William Rook, subdirector ejecutivo del Centre for Sport and Human Rights, a Global Citizen. “Al contrario: el deporte y los derechos humanos ya coexisten. Hoy más que nunca necesitamos aprovechar el poder del deporte para promover valores universales, y eso implica asegurarnos de que el propio deporte sea un sector responsable”.
Según un informe de 2022 del Centre for Sport and Human Rights, los megaeventos deportivos del año pasado recibieron una “atención internacional sin precedentes”. Desde los supuestos intentos del gobierno chino de “lavar” con deporte sus crímenes contra la población uigur antes de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno de 2022 en Beijing, hasta la prohibición discriminatoria de Irán que impide que mujeres espectadoras y periodistas asistan a partidos, queda claro que muchos temas de derechos humanos ya están impactando al mundo del deporte.
Ignorar esa conexión no ayuda a resolver estos problemas. En cambio, reconocer el valor del deporte para involucrar a personas en todo el mundo no solo puede llevar temas clave de derechos humanos al escenario internacional, sino también mejorar el propio deporte.
“El deporte ya es algo grandioso”, dijo Rook. “Asegurarnos de que sea un entorno seguro e inclusivo para que todas las personas participen solo puede hacerlo mejor. Y más allá de eso, deberíamos ayudar a que la industria deportiva se convierta en líder en la promoción de los derechos humanos, incluso fuera del terreno de juego”.
Poner los derechos humanos en el foco global
Para que los juegos que amamos dejen de ser cómplices de abusos a los derechos humanos y de estar marcados por la controversia, algunos organismos deportivos internacionales se han asociado con el Centre for Sport and Human Rights para incorporar estándares de derechos humanos en sus políticas, procesos y operaciones.
Garantizar oportunidades equitativas para las mujeres en el deporte —como igualdad salarial, acceso a instalaciones y representación en medios— se conecta con el problema más amplio de la desigualdad de género que también afecta a quienes no son atletas en todo el mundo. En la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023, por ejemplo, las jugadoras usaron brazaletes con mensajes como “Unite for Gender Equality” y “Unite to End Violence Against Women” para visibilizar estos temas e involucrar a la audiencia en conversaciones clave sobre derechos humanos.
Estos esfuerzos positivos para ampliar la conciencia sobre los derechos humanos pudieron haber quedado opacados por el beso sin consentimiento entre el expresidente de la Real Federación Española de Fútbol y una jugadora de España después de que el equipo ganara el Mundial. A pesar de los intentos por exigir responsabilidades y de las conversaciones importantes —y todavía en curso— sobre el acoso por motivos de género dentro y fuera del deporte, aún falta trabajo para garantizar los derechos humanos de todas las personas.
La Copa Mundial Femenina de la FIFA también impulsó el vínculo con comunidades de First Nations y maoríes. Además de invitar a pueblos indígenas de Australia y Nueva Zelanda a encabezar ceremonias de bienvenida para las delegaciones visitantes, el torneo izó banderas indígenas en los estadios y realizó ceremonias previas antes de cada partido.
A medida que siguen creciendo las conversaciones y la participación en torno a los derechos humanos en el deporte, líderes indígenas esperan un mayor compromiso por parte de organismos deportivos internacionales para asegurar que las comunidades y culturas indígenas estén representadas en futuros eventos deportivos.
Construir eventos deportivos seguros, inclusivos y equitativos
Mejorar el legado de los grandes eventos deportivos es una prioridad para el Centre for Sport and Human Rights. De cara a la Copa Mundial Masculina de la FIFA 2026 en Norteamérica, la organización está tomando nota de cómo uno de las competencias deportivas globales más vistas del mundo pueden respetar a todas las personas involucradas, incluso si líderes mundiales ignoran los estándares internacionales de derechos humanos.
“De verdad se trata de tener un enfoque sistémico para asegurar que los derechos humanos estén incorporados en todo el proceso de un megaevento deportivo”, le dijo Harvey a Global Citizen. “Usamos los Principios Rectores de la ONU sobre las Empresas y los Derechos Humanos como nuestro marco principal. Eso incluye hacer una evaluación de riesgos en derechos humanos, consultar a los grupos afectados, tomar medidas para prevenir, mitigar y reparar los problemas de derechos humanos, monitorear y ajustar esas medidas con el tiempo, y comunicar los resultados de una forma accesible y transparente”.
Mientras ciudades de toda Norteamérica presentan candidaturas para tener el derecho de ser sede de uno de los partidos del Mundial, uno de los factores decisivos es el perfil de derechos humanos de cada ciudad.
Desde analizar legislación a nivel estatal que discrimina a las personas trans hasta el legado de maltrato de un país hacia los pueblos indígenas, el Centre for Sport and Human Rights evalúa cómo se verán afectadas las personas empleadas, las delegaciones, el periodismo, la afición y otras personas que participen en el Mundial por la ubicación física de cada partido, para asegurar que sus derechos humanos se respeten y se garanticen.
“Estos eventos globales son una oportunidad para incorporar estándares internacionales de derechos humanos”, dijo Rook. “No queremos pensar solo en hacer un único evento bien. Se trata de transformar instituciones, políticas, prácticas y legislación para que [el legado del deporte] dure por generaciones”.
Cómo pueden involucrarse los Global Citizens
El proceso de integrar el deporte y los derechos humanos viene avanzando lentamente desde hace años, pero para Harvey y otras personas del Centre for Sport and Human Rights, 2023 se siente distinto. Hay más conversaciones y alianzas que están poniendo el foco en la necesidad de mejores procesos y estándares, y eso ya está influyendo en los próximos eventos deportivos.
“Este año es especialmente importante por el 75º aniversario de la DUDH”, le dijo Harvey a Global Citizen. “Tenemos que pensar qué queremos para los derechos humanos en los próximos 25 años, y cómo el deporte puede ser un aliado en eso”.
Los Global Citizens pueden seguir la campaña ‘The 75’ de la organización en redes sociales para conocer más sobre la creciente integración entre el deporte y los derechos humanos. En los próximos meses, atletas de todo el mundo van a compartir cómo defienden temas clave de derechos humanos dentro y fuera de la cancha.
"La Declaración Universal de los Derechos Humanos es tan importante hoy como lo era hace 75 años. Me sumé a esta campaña para mostrar cómo podemos trabajar juntos para mejorar las condiciones de nuestras personas semejantes en todo el mundo”, dijo Desirèe Henry, velocista y medallista olímpica del Reino Unido. “El deporte es una forma increíble de unir a la gente, y me enorgullece apoyar al Centre for Sport and Human Rights."
Además, los Global Citizens pueden ser aliados en el avance de los derechos humanos retando a los deportes que aman a adoptar las mejores prácticas y a demostrar liderazgo en temas sociales.
El Centre for Sport and Human Rights tiene varias herramientas y guías disponibles, incluidas sobre los derechos de la niñez, para fans y para organizaciones deportivas que buscan incorporar los derechos humanos en su gobernanza. Su recién lanzada Global Sport and Human Rights Academy también publicará pronto un curso introductorio ‘Sport and Human Rights 101’, un recurso gratuito para aprender más sobre las conexiones entre el deporte y los derechos humanos.
Los Global Citizens también pueden contribuir a una consulta que el Centre for Sport and Human Rights lanzó con BBC StoryWorks para desarrollar una nueva serie web sobre la integración entre deporte y derechos humanos.
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