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Central American migrants walking to the US start their day in Ciudad Hidalgo, Mexico, Oct. 21, 2018. Despite Mexican efforts to stop them at the border, about 5,000 Central American migrants resumed their advance toward the US border early Sunday in southern Mexico.
Moises Castillo/AP
Ciudadanía

Hondureños se unieron a la Caravana Migrante por la extrema pobreza

Por qué los Global Citizens deberían preocuparse

La caravana migrante que se dirige a la frontera con Estados Unidos está compuesta primordialmente por familias que escapan de la pobreza extrema, la violencia, y la persecución. Puedes tomar acción aquí para ayudar a ponerle fin a la pobreza y pedirle a los líderes mundiales que ayuden a prevenir la violencia aquí.

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está enviando más de 5,000 tropas militares a la frontera norteamericana para evitar que la caravana de migrantes y aquellos que piden asilo puedan entrar al país.


La operación, que tomará más de una semana, espera costarle al país más de $35 millones y la caravana se encuentra a cientos de kilómetros aún, a semanas de llegar. Además, se espera que muchos de quienes integran la caravana la abandonen antes de entrar a la frontera con Estados Unidos. Y más allá de quienes dicen que la caravana violará las leyes americanas, ellos están buscando asilo tal como se los otorga la ley internacional: llegar a los Estados Unidos y solicitarlo.

El enfoque puesto en la seguridad fronteriza, sin embargo, no permite ver las verdaderas problemáticas humanitarias a las que se enfrentan quienes la componen y el motivo por el que fue conformada, en primer lugar.

La mayoría de quienes integran la caravana vienen desde Guatemala, El Salvador y Honduras y escapan de la violencia, inestabilidad política y extrema pobreza.

Muchos de los miembros de la caravana son de Honduras, uno de los países más pobres del mundo.

Como informó recientemente Al Jazeera los hondureños que forman parte de la caravana sienten que no tienen otra opción que migrar. Las oportunidades e incluso un ingreso seguro son casi inexistentes en muchas partes del país, un lugar en el que además es muy difícil obtener comida y otros bienes esenciales para la supervivencia.


Al Jazeera también informó que, por ejemplo, en la ciudad de San Pedro Sula tienen acceso limitado al agua, electricidad y servicios de atención médica, con una economía colapsada, situación que los obliga a abandonar sus hogares, dejar sus vidas atrás y migrar.

Más del 66% de la población del país vive en la pobreza, y el 20% en situación de extrema pobreza, sobreviviendo con menos de $1,90 por día, de acuerdo a datos publicados por la organización Borgen Institute.

Además el país tiene una de las tasas más altas de crímenes en el mundo, y la violencia de sus organizaciones criminales desestabiliza a pueblos y ciudades enteras.

Mientras tanto, la economía colapsa con un 15% de tasa de desempleo.

De acuerdo al Borgen Institute, el hambre es un problema regular para los 1.5 millones de personas que no tienen comida por largos períodos durante el año. La inseguridad alimentaria es un problema grave en áreas rurales donde el 49% de la gente sufre de alguna clase de problema de malnutrición y la atrofia por hambre afecta al 34% de los niños.


La atrofia ocurre cuando el niño, especialmente durante sus primeros 1,000 días de vida, no recibe la nutrición adecuada o se enferma de diarrea, perdiendo nutrientes, lo que a su vez impide su correcto desarrollo. Como resultado, habitualmente experimentan deficiencias físicas y mentales por el resto de sus vidas.


Además, Honduras es altamente vulnerables a los desastres naturales que se han vuelto más extremos como consecuencia del cambio climático.


El cambio en los patrones de precipitación afectan, a su vez, la capacidad de crecimiento de cultivos, de acuerdo a lo publicado por The Guardian.

“Este año no llovió. El año pasado tampoco”, dijo Jesús Canan, un miembro de la caravana a The Guardian. “Mi campo de maíz no produjo nada. Solo tuve gastos, invertimos todo y no tuvimos ninguna ganancia. No tuvimos cosechas”.

“Antes no era lo mismo. Esto nos está forzando a migrar”, añadió. “Durante los años pasados, llovía a tiempo. Mis plantas producían, pero el clima ahora ya no es el mismo”.

Canan, quien dejó atrás a su familia y tres hijos, no está tratando de llevar violencia y discordia a los Estados Unidos como muchos afirman.

Solo está tratando de alimentar a su familia.