Fue hospitalizada con COVID-19. Ahora esta extraordinaria doctora lucha por las vacunas para África

Autor: Jacky Habib

Victoire Douniama for Global Citizen

Por qué es importante para los Global Citizens
El Objetivo Global 3 de las Naciones Unidas pretende garantizar que todas las personas, en cualquier lugar, tengan acceso a una buena salud y bienestar. Para lograr este objetivo y la misión de acabar con la pobreza extrema, es esencial que tomemos medidas para terminar con la pandemia de COVID-19 y aliviar sus impactos, especialmente para los más vulnerables. Únete a Global Citizen y actúa aquí para ayudar a acabar con la pandemia y mucho más.

Cuando la Dra. Phionah Atuhebwe se enteró de que había contraído el COVID-19, la vacunóloga y experta en inmunización se quedó atónita. 

Atuhebwe quien dice sentirse joven, saludable y se considera una fanática del ejercicio, padeció síntomas tan graves que tuvo que ser hospitalizada. 

Sin embargo, Brazzaville, la capital de la República del Congo, donde vive, no disponía de ninguna unidad de cuidados intensivos y el estado de salud de Atuhebwe se estaba deteriorando rápidamente. 

A través de una evacuación médica, Atuhebwe fue trasladada por aire a Europa, donde pasó dos meses en un hospital recibiendo tratamiento contra el COVID-19. Después de recuperarse regresó a Brazzaville, pero sigue viviendo con los efectos a largo plazo del virus, como la hipertensión. 


"No puedo levantarme de la cama o estar en una posición sentada. Tengo que tomarme mi tiempo y ponerme de pie, pero es algo con lo que he aprendido a vivir", le contó Atuhebwe a Global Citizen. Agregó que su confinamiento durante un período prolongado le provocó una grave depresión. 

Dr. Atuhebwe prepares for an online meeting on the COVID-19 vaccine at the World Health Organization's offices in Brazzaville, Republic of the Congo in May 2021. While Dr. Atuhebwe mostly works from home, she occasionally goes to The WHO regional offices.
Dr. Atuhebwe prepares for an online meeting on the COVID-19 vaccine at the World Health Organization's offices in Brazzaville, Republic of the Congo in May 2021. While Dr. Atuhebwe mostly works from home, she occasionally goes to The WHO regional offices.
Image: Victoire Douniama for Global Citizen

Debido a su experiencia personal al contraer el COVID-19, Atuhebwe, quien es la oficial de introducción de vacunas de la Organización Mundial de la Salud para la Región Africana, tiene una perspectiva única cuando ve los datos sobre el coronavirus. 

"Sé lo que significa cuando alguien contrae el COVID", afirmó. "Cuando me dicen que alguien dio positivo, mis pensamientos son muy diferentes de cuando sólo eran casos que no conocía porque, en mi mente, me digo: Dios mío, esta persona tiene que pasar por toda esta soledad y puede acabar con problemas de salud mental".

Atuhebwe trabaja en el Congo desde hace casi cuatro años, y se trasladó desde Uganda, donde viven su marido y sus dos hijos. 

En la actualidad, dirige el pilar de vacunas de la respuesta de COVID-19 en el continente africano, trabajando sin descanso para garantizar que los países de todo el continente puedan acceder equitativamente a las vacunas y distribuirlas de forma segura. 

Atuhebwe, que comienza su jornada laboral a las 6 de la mañana y no termina hasta las 10 de la noche, se reporta a diario con los jefes de equipo que se encargan del financiamiento, la adquisición de vacunas y la gestión de proyectos, entre otras cosas. También supervisa de cerca el control de las vacunas para determinar si las estadísticas de vacunación van por buen camino, responde a los medios de comunicación y a la desinformación, e informa a los países y organizaciones donantes. 

"Hay muchas cosas que suceden tras bambalinas antes de que los países apliquen la inyección en el brazo de alguien", explicó Atuhebwe. 

Es frecuente para ella manejar "crisis tras crisis", ya que recibe llamadas de todo el continente sobre cuestiones relacionadas con las vacunas del COVID-19. 

Atuhebwe resume algunas de las preocupaciones que escucha: "India ha dicho que no puede darnos vacunas. ¿Qué hacemos? La vacuna está caducando en este país. ¿Qué hacemos?". 

Atuhebwe detalla que la OMS está distribuyendo las vacunas de manera equitativa, con el fin de dar a cada país miembro en África que haya solicitado vacunas, suficientes dosis para al menos al 3% de su población, por el momento. 

La mayoría de las vacunas distribuidas en África se han adquirido a través de COVAX, una iniciativa mundial destinada a garantizar un acceso equitativo a las vacunas COVID-19 para los países de ingresos bajos y medios. 

COVID-19 Vaccinations in Brazzaville

COVID-19 Vaccinations in Brazzaville
Victoire Douniama for Global Citizen

COVID-19 Vaccinations in Brazzaville

COVID-19 Vaccinations in Brazzaville
Victoire Douniama for Global Citizen

COVID-19 Vaccinations in Brazzaville

COVID-19 Vaccinations in Brazzaville
Victoire Douniama for Global Citizen

"Nos costó mucho conseguir las vacunas y, una vez que llegaron, fue un gran hito, pero no se había previsto el siguiente paso. Hubo muchas fuentes de desinformación", comentó Atuhebwe. 

Entre ellas está la postura de algunos países de rechazar las vacunas. En África, Burundi y Eritrea no han expresado su interés en unirse a COVAX y actualmente no están vacunando a su población. Además, Chad y Zimbabue rechazaron las dosis de AstraZeneca debido a los informes sobre una enfermedad extremadamente rara pero grave que provoca coágulos de sangre y hemorragias inusuales. Aunque Tanzania al principio rechazó unirse a COVAX, el gobierno anunció en junio que se sumaría al programa y que planeaba aplicar vacunas de COVID-19. 

Hasta ahora, COVAX ha enviado suficientes dosis para que 43 países africanos vacunen al menos al 3% de su población. Para finales de 2021, la OMS pretende que el 20% de la población africana esté vacunada contra el COVID-19. 

De cualquier forma, Atuhebwe considera que este objetivo depende en gran medida de las dosis que lleguen a África desde la India, lo cual actualmente es precario dado el alcance de la actual ola de COVID-19 en el país asiático.

India prohibió las exportaciones de vacunas para ayudar a afrontar la crisis en el país, lo que significa que las exportaciones del mayor fabricante de vacunas del mundo, The Serum Institute of India, están suspendidas. Esto tiene importantes repercusiones en el suministro de vacunas a África.

Atuhebwe, una apasionada de la equidad en las vacunas, opina que la desigualdad en la distribución de las vacunas en todo el mundo es alarmante. 

"En este momento, [los países de altos ingresos] están vacunando 90 veces más que África, por lo que todavía estamos en riesgo ante nuevas variantes", dijo. "África no va a llegar a donde han llegado los países de mayores ingresos".

Dejando de lado las estadísticas, Atuhebwe explicó lo que esto significa. 

"En realidad significa que una secretaria estadounidense muy joven y sana puede recibir dos dosis de la vacuna y luego ir a un bar y a una fiesta, a diferencia de un trabajador sanitario en África, que está tratando a pacientes en un centro de tratamiento de COVID-19", criticó. "Este trabajador sanitario no sólo está expuesto, sino que hay recursos limitados con oxígeno y todo lo demás. Sus posibilidades de ser hospitalizado y morir son mayores por la falta de acceso a las vacunas".

Dr. Phionah Atuhebwe poses with her colleagues at a vaccination center for UN employees in Brazzaville, Republic of the Congo in May 2021.
Dr. Phionah Atuhebwe poses with her colleagues at a vaccination center for UN employees in Brazzaville, Republic of the Congo in May 2021.
Image: Victoire Douniama for Global Citizen

Atuhebwe también señaló que los datos sobre las tasas de vacunación en África pueden ser engañosos, ya que los países del norte de África -Marruecos, Egipto y Libia- son responsables de casi la mitad de las dosis administradas en el continente. 

Además, países como Seychelles, Eswatini, Botsuana y Mauricio, que tienen altas tasas de vacunación, están impulsando las estadísticas de vacunación de COVID-19 en el continente. Seychelles, donde más del 60% de la población está totalmente vacunada, adquirió vacunas donadas por los Emiratos Árabes Unidos. 

A pesar de los retos que supone trabajar para asegurar las vacunas y gestionar los planes de distribución en todo el continente, y de las frustraciones por la desigualdad en materia de vacunas, Atuhebwe afirma que, en última instancia, el generar un impacto la hace seguir adelante. 

"Te levantas y piensas: bien, hoy vamos a conseguir algunas dosis para Burkina Faso. Hoy tendremos una reunión con funcionarios tanzanos y trataremos de ayudarles a entender más sobre el coronavirus", compartió. 

"Al final del día sabes que estás haciendo algo por el mundo, por gente que no te conoce, por gente que no conoces", añadió. "Hay que hacer muchos sacrificios, pero lo haría cualquier día, en cualquier momento".