En el primer mes de 2025, las personas defensoras de derechos humanos siguen luchando contra el aumento del autoritarismo y la represión del espacio cívico. Frente a la violencia, arrestos y amenazas contra sus vidas, estos activistas dependen de aportes y apoyo internacional para sostener su trabajo — buscando respaldo en gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, empresas e individuos que quieren mantener viva la democracia.
Pero demasiadas veces, las personas defensoras y activistas con identidades marginadas quedan fuera de los ciclos de financiamiento, dejando a muchas mujeres, personas trans y no binarias que defienden los derechos humanos enfrentarse solas en países donde el espacio cívico está restringido.
Como activistas, las barreras estructurales y las normas culturales hacen que sea mucho más difícil para mujeres y personas LGBTQ+ conseguir apoyo para sus movimientos, lo que agrava las amenazas y abusos de género que ya enfrentan día a día. En regiones afectadas por conflictos o crisis humanitarias, este grupo específico de defensores de derechos humanos sufre mayores tasas de violencia de género mientras que sus agresores gozan de impunidad.
“Las activistas feministas en todo el mundo arriesgan sus vidas a diario para luchar contra sistemas opresivos,” dijo Kate Kroeger, directora ejecutiva de Urgent Action Fund (UAF) for Feminist Activism. “Mientras la filantropía tradicional suele replegarse ante el riesgo, como Urgent Action Sister Funds apostamos por igualar el valor de las activistas con un respaldo valiente y flexible, ya que el mayor riesgo es no tomar acción decidida cuando la democracia y los derechos humanos están en juego.”
Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), menos del 1% de la asistencia oficial para el desarrollo — es decir, la ayuda gubernamental — apoya a organizaciones de derechos de las mujeres. Aunque la financiación de la igualdad de género desde el sector privado ha crecido en los últimos años, sigue faltando transparencia sobre si estos proyectos incluyen identidades LGBTQ+ y si realmente aportan a la causa de género. Para colmo, muy poco de este dinero llega a activistas de base que están en la primera línea de conflicto y crisis.
Al mismo tiempo, países conocidos por ser firmes defensores de los derechos humanos han empezado recientemente a reducir sus presupuestos de ayuda. Junto con el auge del movimiento anti-género, que recibió $3,7 mil millones de financiadores ultraconservadores, donantes privados, instituciones religiosas, grandes empresas y organismos estatales entre 2013 y 2017 — más de tres veces lo que recibieron las organizaciones LGBTQ+ en el mismo periodo, según Global Philanthropy Project — los movimientos feministas y los derechos iguales están en enorme riesgo.
Reconociendo esta brecha de financiación, Urgent Action Funds se fundó en 1997 por y para activistas feministas, para servir a mujeres, personas trans y no binarias defensoras de derechos humanos que necesitan recursos. Como consorcio de cuatro Urgent Action Funds independientes (UAFs) con base en África, Asia y el Pacífico, América Latina, el Caribe y Estados Unidos, apoyan a movimientos feministas en más de 160 países.
Entre los cuatro Sister Funds, los UAF han entregado $50 millones en más de 8.300 donaciones para miles de mujeres, personas trans y no binarias defensoras de derechos humanos.
“Nuestro trabajo en Sister Funds cambia el sentido de la filantropía: no es dar, es compartir; no es caridad, es solidaridad,” comparten Virisila Buadramo y Vinita Sahasranaman, codirectoras de Urgent Action Fund, Asia & Pacífico. “Estamos transformando la filantropía de una transacción jerárquica a una redistribución equitativa de recursos que multiplica las soluciones desde la base.”
El cuidado como base del apoyo
Aunque los UAFs funcionan de forma autónoma para servir lo mejor posible a las defensoras de cada región, lo que los une es su apuesta por el cuidado colectivo. Al proporcionar cuidado — en vez de caridad — a las activistas feministas que lo necesitan, los Sister Funds pueden sostener su comunidad de defensoras de derechos humanos y prepararse ante tendencias dañinas que afectan al mundo.
“Estamos enfrentando crisis globales entrelazadas que amplifican injusticias históricas y sistémicas, y que nos exigen respuestas audaces y transformadoras,” afirman Sofía Marcía y Terry de Vries, codirectoras ejecutivas de Urgent Action Fund para América Latina y el Caribe. “Las entidades financiadoras deben ponerse a la altura como socias, centrarse en el liderazgo de quienes están más afectados y más cerca de los problemas, implicarse y escuchar sus ideas sobre inversión y recursos, y priorizar el cuidado, asegurando su seguridad y protección.”
Alrededor del 90% de las personas beneficiarias provienen de regiones donde el espacio cívico está cerrado, reprimido u obstaculizado, según CIVICUS Monitor. En estos contextos, las defensoras que alzan la voz contra las violaciones de derechos humanos enfrentan constantemente el riesgo de represalias, lo que puede tener efectos devastadores en su salud física y mental.
Trabajando junto a más de 700 asesores activistas de 165 países, los Sister Funds aseguran que las personas beneficiarias reciban fondos para lo que consideran más útil en su activismo — ya sea acciones de incidencia, seguridad o bienestar. Bajo el modelo de cuidado colectivo, los sister funds motivan a las defensoras a pedir fondos para recursos que normalmente no financian los donantes, como iniciativas para el descanso.
“Cuando empezamos a recibir solicitudes para bienestar, conversamos con las defensoras sobre el precio personal de su trabajo. Conocimos la violencia que sufrían, el dolor y el trauma que cargaban, el cansancio físico y emocional que les afectaba, y cómo todo esto impactaba sus vidas, su organización y sus movimientos.” cuenta Delta Ndou, gerente de comunicaciones estratégicas de los UAFs, a Global Citizen. “Nacido del compromiso feminista de honrar y cuidar el bienestar de las activistas y su movimiento, hemos profundizado y evolucionado nuestro trabajo de cuidado colectivo en cada región.”
Más del 50% de las donaciones entregadas por los UAF incluyen un componente de cuidado colectivo — como terapias, retiros de bienestar o prácticas ancestrales de sanación.
“Responder de manera efectiva a las crisis requiere conocimiento local, redes confiables y alianzas de igualdad con comunidades indígenas,” dijo Ndanatsei Bofu-Tawamba, directora ejecutiva de Urgent Action Fund, África. “Dar protagonismo a la sabiduría local y ofrecer apoyo integral — desde donaciones de respuesta rápida hasta recursos de cuidado colectivo — permite crear soluciones más sostenibles para las crisis globales, desde conflictos armados hasta el cambio climático.”
Activismo feminista en acción
Las mujeres, personas trans y no binarias defensoras de los derechos humanos a menudo arriesgan sus vidas para luchar por los derechos humanos, impulsando temas políticos y sociales como la justicia reproductiva, elecciones libres y justas, y los derechos ambientales sobre la tierra. Reconociendo la interseccionalidad en el activismo por los derechos humanos, las UAFs son cuidadosas de no imponer demasiadas restricciones en los requisitos para acceder a fondos, de modo que los recursos realmente lleguen y beneficien a las comunidades.
Cuando estalló la actual guerra civil en Sudán en 2023, UAF-África apoyó a quienes defendían los derechos humanos y quedaron atrapados en zonas de conflicto. Ante amenazas de violencia sexual y dificultades económicas, más de 33 beneficiarias fueron reubicadas, mientras que los Fondos Hermanos crearon la unidad de Violencia Sexual y Basada en Género (SGBV, por sus siglas en inglés) para documentar casos de violencia de género ocurridos durante el conflicto. Esta unidad ayuda a brindar apoyo médico y psicosocial a quienes han sobrevivido a la violencia de género, y a la vez sigue luchando por la justicia a nivel internacional.
Los Fondos Hermanos también apoyan a organizaciones que solicitan fondos de manera regular.
Por ejemplo, RightSide NGO, la primera organización enfocada en apoyar a personas transgénero y a la comunidad trabajadora sexual en Armenia, solicita financiamiento desde 2016. La organización ofrece una variedad de servicios a la com
“Las UAFs son tan importantes”, dijo Lilit Martirosyan, fundadora y presidenta de RightSide NGO, a Global Citizen. “Su flexibilidad nos ha permitido conseguir el apoyo que realmente necesita nuestra comunidad.”
Poco después de su creación, RightSide NGO solicitó una ayuda económica a las UAFs para Activismo Feminista y así asegurar un espacio de oficina para la comunidad. La financiación les permitió instalar un sistema de seguridad y cámaras para que las personas se sintieran seguras, especialmente ante sentimientos anti-LGBTQ+. Además, UAF-for Feminist Activism ha respaldado los retiros anuales de RightSide NGO, que se centran en estrategias anti-agotamiento para defensorxs de los derechos humanos LGBTQ+.
“La comunidad transgénero no puede recibir apoyo local del gobierno; tenemos que depender de apoyo externo”, expresó Martirosyan.
El modelo de financiamiento de las UAFs es único, no solo porque apoyan a quienes son excluidos de la filantropía tradicional, sino también por la rapidez con la que actúan.
Normalmente, una financiadora puede abrir convocatorias una o dos veces al año y pasar meses revisando solicitudes antes de anunciar a quiénes les otorgan recursos. Al reconocer que esto es un obstáculo para defensorxs que necesitan acceso inmediato a recursos para proteger derechos humanos, escapar de situaciones peligrosas o respaldar a su comunidad, las UAFs crearon un modelo ágil de respuesta rápida para entregar apoyos lo más rápido posible.
“[Nuestros fondos hermanos] nacieron en los años noventa porque las activistas feministas vieron que no existía ninguna fuente de financiamiento disponible para brindar recursos a quienes defienden derechos y responder urgentemente en situaciones de crisis”, comentó Celia Turner, oficial de alianzas de las UAFs, a Global Citizen. “Ya sea para trabajo de incidencia o para mantener operaciones en una crisis, estos apoyos deben entregarse rápido para realmente marcar la diferencia.”
Cómo puedes ayudar a cerrar la brecha de financiamiento para el activismo feminista
Cuando se creó la UAF, la idea era dividir los fondos por igual entre apoyo a la seguridad y recursos para la incidencia. Actualmente, por las crisis interconectadas y la represión del espacio cívico en el mundo, los fondos hermanos indican que más de la mitad de sus apoyos se destinan a seguridad y bienestar.
“Esto refleja el contexto global en el que vivimos, pero también cómo hemos adaptado nuestro trabajo a las necesidades de las activistas con quienes colaboramos”, dijo Turner. “Siempre revisamos que nuestro apoyo realmente responda a lo que necesitan.”
A medida que más mujeres, personas trans y no binarias defensoras de derechos humanos requieren ayuda de emergencia y recursos para mantener su labor en entornos hostiles, el financiamiento al activismo feminista disminuye cada año. Esto dificulta que puedan mantenerse a salvo de daños y crea una barrera para registrar y mejorar los derechos humanos en el mundo.
Si quieres apoyar la misión de las UAFs y ayudar a activistas feministas que necesitan respaldo, puedes donar a los fondos hermanos aquí. También puedes alzar tu voz y motivar a gobiernos y empresas para que financien movimientos feministas en todo el mundo y ajusten su presupuesto de ayuda tomando acción con Global Citizen.