Por qué es importante para los Global Citizens
Es fundamental que los países trabajen juntos para aplanar la curva y proteger a las personas más vulnerables de la pandemia de COVID-19 al desarrollar tests, tratamientos y vacunas para todos. Únete y toma acción para combatir al coronavirus aquí.


Mientras el mundo espera el desarrollo de tratamientos y vacunas contra el COVID-19, los tests diagnósticos siguen siendo la primera línea de defensa contra el virus. 

Los tests diagnósticos determinan si una persona está infectada o no de COVID-19. Hay dos tipos de tests disponibles: viral y de anticuerpos. Los tests virales utilizan un hisopo nasal para hacer una prueba de COVID-19, mientras los tests de anticuerpos requieren de una prueba de plasma, la cual se obtiene a través de una muestra de sangre. 


Hacer los tests es importante para ayudar a luchar contra el COVID-19 porque esto permite a las personas confirmar si tienen el virus o no, lo cual significa que pueden autoaislarse y buscar los cuidados apropiados.

"Hacer los tests es la única manera de identificar brotes y focos de infección para poder implementar las medidas apropiadas de contención”, dijo Gabrielle Landry Chappuis, director de asuntos exteriores de la Foundation for Innovative New Diagnostics (FIND), a Global Citizen. "Lo que permite a las economías reabrir — y que permanezcan abiertas. En el futuro esto será vital para la introducción de vacunas y terapias. Y lo más importante es que sea factible ahora: que funcionen los tests, el rastreo y el aislamiento de los casos confirmados.” 

Realizar los tests masivos ha ayudado a contener el virus en Corea del Sur, Nueva Zelanda y Alemania.

Sin embargo, los países con sistemas de salud frágiles difícilmente logran mantenerse al nivel de la demanda de tests y, como consecuencia, se ven colapsados por el contagio del virus. 


Por ejemplo, Sudamérica se perfila como el nuevo epicentro de la pandemia, al superar a Europa en la cantidad de casos confirmados. Los casos registrados en África también han aumentado a más de 100,000 recientemente, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Mientras ambas regiones tienen acceso a los tests para confirmar dichos casos, los tests todavía no están disponibles para todos los que los necesitan.

Hasta ahora, se han realizado en el mundo casi 80 millones de pruebas del COVID-19, pero los países más ricos suelen tener un sistema de tests más robusto. 

Islandia, Bahrain, Malta, Luxemburgo y Rusia están ente los países que han realizado el mayor número de tests. 


Mientras tanto, los países de menores ingresos, tales como Laos, Papua Nueva Guinea, Tanzania y Sudán han realizado menos de cuatro tests por cada 100 mil habitantes.

África y el Sureste Asiático siguen siendo las regiones con los números más bajos de tests realizados. 


"Aplicar los tests depende de sistemas de laboratorios con amplios recursos, con diagnósticos complejos — y hasta el acceso a esos tests se complica por los altos precios, las cadenas de suministro rotas y sistemas de pedido complejos”, dijo Chappuis. "Aunque haya cientos de tests en desarrollo, todavía no tenemos un test sencillo, fácil de usar, costeable y confiable que puede estar disponible para todos, en todas partes”.

La pandemia del coronavirus amenaza con empujar a 34 millones de personas en todo el mundo por debajo de la línea internacional de la pobreza hacia finales de 2020, según las Naciones Unidas. 


Asegurar que todos tengan acceso a los tests ayudará a contener el virus, además de permitir que los países reabran y revivan sus economías. 

Como parte de la ACT Accelerator Diagnostics Partnership, FIND y el Fondo Global para la lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria están trabajando para asegurar que los tests del COVID-19 estén disponibles para todas las personas del mundo. 


Las dos organizaciones trabajan para acelerar la disponibilidad de los tests diagnósticos costeables y de calidad, apoyar el costo de las herramientas para realizar los tests en los países en desarrollo y ayudar a fortalecer los sistemas de salud en países en todo el mundo. 


"Hemos trabajado con socios como la OMS, Unitaid y el Banco Mundial para desarrollar una proyección detallada de las necesidades de suministro y los costos para poder hacer frente a las carencias urgentes en los países de bajos y medianos ingresos,” dijo Chappuis.

Según Chappuis, se necesitan inversiones de $6 mil millones durante los próximos 12 meses para ayudar a financiar los tests — de los cuales $2 mil millones se necesitan de manera inmediata para apoyar la innovación y suministrar los tests existentes. 

Traducción: Adam Critchley

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Por Catherine Caruso