El mundo genera 2.010 millones de toneladas de residuos cada año, y se prevé que esta cifra alcance 3.400 millones de toneladas en 2050. Solo en Estados Unidos los residuos alimentarios bastan para llenar 730 estadios de fútbol cada año.

La mayor parte acaba siendo vertida en algunos de los países más pobres del mundo, como Bangladesh, Laos, Etiopía y Senegal. Una vez allí, los residuos que no pueden reciclarse acaban siendo quemados ilegalmente o arrojados a vertederos o cursos de agua.

Estos vertederos son caldo de cultivo de enfermedades y contribuyen a las condiciones de pobreza de estas comunidades. El proceso de reciclaje también es peligroso para el medio ambiente, ya que las sustancias químicas tóxicas de los residuos pueden escaparse durante el proceso de reciclaje.

Los residuos también producen metano, un gas de efecto invernadero que contribuye al cambio climático y es 80 veces más potente que el dióxido de carbono a la hora de atrapar el calor en la atmósfera durante las dos primeras décadas tras su liberación.

La gestión de los residuos puede ayudar a limitar los efectos del cambio climático y todos podemos contribuir reduciendo y reutilizando materiales que de otro modo acabarían en un vertedero. Si quieres ayudar a reducir tus propios residuos, aquí tienes 10 formas sencillas de dar una nueva vida a objetos cotidianos reutilizándolos.


1. Utiliza pajitas de plástico para organizar tus cables

Las pajitas de plástico son notoriamente malas para el medio ambiente. Ponen en peligro la vida silvestre y contribuyen a generar toneladas de residuos de plástico que dañan el planeta. Lo ideal es evitar por completo el uso de pajitas de plástico, pero si tienes alguna por ahí, piénsalo dos veces antes de tirarla. Entre otras cosas (como servir de pinzas para bolsas de papas fritas), las pajitas de plástico pueden reutilizarse para organizar los cables eléctricos.

2. Utiliza cepillos de dientes viejos para limpiar

Los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC) recomiendan sustituir los cepillos de dientes cada tres o cuatro meses. Cambiar a un cepillo de dientes de bambú es mejor para el medio ambiente por su biodegradabilidad, pero no tires los de plástico todavía. Que no los utilices para limpiarte los dientes no significa que no puedas usarlos para limpiar otras cosas. Los cepillos de dientes viejos son perfectos para limpiar lugares de difícil acceso, como el interior de las botellas de agua o las teclas del ordenador, así como joyas y zapatos.

3. Utiliza garrafones y botellas de plástico como almacén

Los garrafones y botellas de plástico se utilizan para envasar de todo, desde agua hasta detergente. Por desgracia, son terribles para el medio ambiente porque la mayoría no son biodegradables y contienen sustancias químicas tóxicas. En lugar de tirarlos a la basura, puedes utilizarlos para guardar objetos en tu casa, o incluso convertirlos en cuencos o macetas para plantas.

4. Utiliza residuos de jabón para crear una nueva barra

Según Green Hospitality, cada año se tiran en Estados Unidos unos 2 millones de pastillas de jabón perfectamente utilizables. Para evitar el desperdicio de jabón, puedes derretir las astillas de jabón y volver a moldearlas en una nueva pastilla.

5. Usar bolsas de malla para productos como fregadores de macetas

Muchos productos, como las cebollas, las patatas y el ajo, vienen en bolsas de malla. Estas bolsas, fabricadas principalmente en plástico, no suelen ser reciclables y pueden ser perjudiciales para el medio ambiente. Sin embargo, puedes reutilizar las bolsas de malla para productos agrícolas usándolas como estropajos, envoltorios para joyas y para regalos.

6. Convierte las cajas de zapatos en cestas de picnic

Según Common Objective, la gente de todo el mundo compra entre 14.000 y 19.000 millones de pares de zapatos al año. Eso significa que hay muchas cajas de zapatos, y muchos residuos. Para ayudar a reducir esos residuos, puedes convertirlas en cajas para transportar los productos para un picnic con la familia y los amigos. Estas bonitas cajas de picnic con asas de cinta están hechas con viejas cajas de zapatos.

7. Convierte las botellas de vino en portavelas

Las botellas de vino, como todas las de vidrio, son mucho más perjudiciales para el medio ambiente que las de plástico, según ha revelado un estudio realizado por expertos medioambientales de la Universidad de Southampton. Cerca del 70% de las botellas de vino acaban en los vertederos, según Fortune. Para ayudar a reducir esa cifra, puedes reutilizar las botellas de vino de diversas maneras, desde usarlas como portavelas caseros hasta convertirlas en dispensadores de jabón.

8. Utiliza las viejas bolsas de compras como papel de regalo

Las bolsas de compras contribuyen en gran medida a los residuos que se arrojan a los vertederos cada año. Una forma estupenda de darles un nuevo uso es convertirlas en envoltorios para regalos. Con la ayuda de unas tijeras y un poco de cinta adhesiva, puedes convertir fácilmente las bolsas de la compra en un bonito papel de regalo.

9. Cortar las esponjas por la mitad

Muchas cosas que compramos pueden dividirse en dos para limitar el desperdicio. Las esponjas y los estropajos, por ejemplo, pueden cortarse en dos y utilizarse dos veces en lugar de comprar otros nuevos. Muchos plásticos de un solo uso, como las bolsas de plástico resellables, también pueden utilizarse más de una vez y de otras formas innovadoras.

10. Convierte la ropa vieja en trapos de limpieza

Según la BBC, cada año se generan en el mundo unos 92 millones de toneladas de residuos textiles. Su producción es responsable del 20% de la contaminación mundial del agua limpia. También producen emisiones de gases de efecto invernadero y contribuyen a los vertederos. Así que, en lugar de tirar las sábanas manchadas o los calcetines con agujeros, reutilízalos como trapos de limpieza o de polvo para tu casa.

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Por Tife Sanusi