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Fire consumes an area near Porto Velho, Brazil, Friday, Aug. 23, 2019. Brazilian state experts have reported a record of nearly 77,000 wildfires across the country so far this year, up 85% over the same period in 2018. Brazil contains about 60% of the Amazon rainforest, whose degradation could have severe consequences for global climate and rainfall.
Victor R. Caivano/AP
Medio Ambiente

Finalmente el presidente de Brasil aceptará $22 millones de ayuda para la Amazonia, pero no sin condiciones

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La selva amazónica está ardiendo a un ritmo alarmante, que se ha relacionado con la actividad humana nociva, incluida la deforestación. El Amazonas suministra el 20% del oxígeno del mundo y se considera una barrera de defensa clave contra la rápida progresión del cambio climático, lo que convierte a esta en una crisis global, no solo un problema regional. Únete a nosotros para proteger el medio ambiente y tomar acción aquí.

Después de un intercambio público con el presidente francés Emmanuel Macron, el presidente brasileño Jair Bolsonaro ahora está cerca de aceptar $ 22 millones en ayuda del G7 para combatir los incendios que se producen a tasas sin precedentes en la selva amazónica.

Bolsonaro dijo el martes que aceptará la ayuda, siempre y cuando el gobierno de Brasil pueda determinar cómo se utilizarán los fondos.

La donación del G7, una organización gubernamental económica internacional compuesta por siete de las mayores potencias económicas del mundo, tiene como objetivo principal expandir la flota de aviones de extinción de incendios que trabajan para contenerlos y estaría disponible de inmediato, según informó Macron, quien también ofreció el apoyo militar adicional de Francia. El Reino Unido y Canadá también hicieron promesas independientes de millones de asistencia.

Sin embargo, las ofertas de ayuda no parecieron inicialmente bien recibidas por los funcionarios brasileños. Las declaraciones de varios funcionarios del gobierno a principios de esta semana implicaban una alta probabilidad de que Brasil rechazara formalmente el gesto internacional en los próximos días.

"Estamos agradecidos, pero tal vez esos recursos serían más relevantes para reforestar Europa", le dijo el lunes Onyx Lorenzoni, el actual jefe de gabinete de la nación, al sitio de noticias G1 Globo.

"Macron no puede evitar un incendio prevenible en una iglesia ubicada en un sitio  que es Patrimonio Mundial y quiere mostrarnos cómo hacer las cosas en nuestro país. Tiene mucho que cuidar en casa y en las colonias francesas", agregó Lorenzoni, aludiendo al incendio que arrasó parte de la famosa Catedral de Notre Dame a principios de este año.

El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Ernesto Araujo, también criticó el gesto en un tweet, llamando al paquete de ayuda “parte de un esfuerzo internacional para iniciar el control sobre la Amazonía”.

Por su parte, Bolsonaro ha hecho declaraciones similares, específicamente contra los gobiernos europeos, acusándolos de interesarse por los recursos naturales del país para sus propios fines. También ha dicho que la preocupación internacional por el Amazonas es un reflejo del deseo de las potencias extranjeras de obtener el control en la región.

Sin embargo, cuando habló con los periodistas solo unas horas después de que los funcionarios parecían retractarse de la oferta de ayuda, Bolsonaro dijo que consideraría aceptar la ayuda, bajo ciertas condiciones.

"En primer lugar, Macron tiene que retirar sus insultos. Me llamó mentiroso. Antes de hablar o aceptar algo de Francia debe retirar estas palabras para que podamos hablar", dijo Bolsonaro. "Primero esquiva la situación, luego ofrece ayuda. Responderé luego", agregó.

Bolsonaro ha recibido muchas críticas por su falta de urgencia para abordar los incendios en el Amazonas, incluso anteponiendo su enemistad personal con Macron a la hora de abordar el desastre. Ambientalistas y organizaciones como el Fondo Mundial para la Naturaleza dicen que si los incendios no se pueden contener de manera oportuna, podrían causar daños irreversibles a la Amazonía y al medio ambiente mundial. De hecho, los incendios podrían ser un problema para la crisis climática, ya que el bosque en llamas podría comenzar a emitir grandes cantidades de carbono en la atmósfera.

La reconsideración de la oferta por parte de Bolsonaro se produjo después de una reunión, durante la cual recibió la presión de los gobernadores de nueve regiones altamente afectadas de Brasil para aceptar la ayuda.

"No es el momento de rechazar dinero", dijo Flávio Dino, gobernador del estado de Maranhão, al grupo a Bolsonaro.

El presidente declaró anteriormente que Brasil no tiene fondos suficientes para hacer frente a los incendios en la Amazonía. Sin embargo, Yadvinder Malhi, profesor de ciencias del ecosistema en la Universidad de Oxford, le dijo a la BBC que no es que el gobierno no tenga fondos, sino que el mayor problema es cómo prioriza esa financiación.

"El financiamiento para la agencia ambiental de Brasil se ha reducido en un 95% este año, esencialmente ha destruido una gran parte de las acciones que ha llevado a cabo el ministerio de agricultura. Así que lo real es analizar la política y cómo la dirección de políticas en la Amazonía está cambiando bajo el nuevo gobierno brasileño”, dijo.

Los críticos han dicho que la agencia ambiental debilitada y las promesas del presidente de capitalizar el Amazonas y sus alrededores han permitido la destrucción del medio ambiente con pocas consecuencias. Los ambientalistas también han acusado a Bolsonaro de alentar la deforestación desde que asumió el cargo. La región ha visto un aumento sin precedentes en el número de incendios, mientras que, al mismo tiempo, las multas por delitos contra el medio ambiente se redujeron drásticamente, informó la BBC.

Otros países habían cuestionado el compromiso de Brasil de proteger el medio ambiente, incluso antes de los recientes incendios masivos. Alemania, que previamente había donado $68 millones al fondo para el Amazonas en Brasil, suspendió su ayuda a principios de este mes debido a la falta de confianza en los esfuerzos de Brasil para abordar la deforestación desenfrenada en la región.

Si bien Bolsonaro aún no ha tomado una decisión formal sobre la oferta del G7, ha aceptado la ayuda de países como Gran Bretaña y Chile. También planea trabajar más estrechamente con otros países sudamericanos. Además, quedó establecida una reunión para discutir una estrategia para contener los incendios mientras se mantiene la soberanía nacional. Será el 6 de septiembre en Leticia, Colombia, entre los países que contienen parte de la selva amazónica, excluyendo a Venezuela.