El sistema alimentario global tiene un montón de problemas. Unas cuantas empresas poderosas dominan el mercado — desde las semillas hasta los supermercados — y deciden qué cultivan los agricultores, cuánto les pagan y qué terminamos comiendo.
Además, en los últimos años ha aumentado el consumo de alimentos ultraprocesados en nuestra dieta, y eso se ha vinculado con malos resultados de salud, incluido un mayor riesgo de obesidad, enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, diabetes tipo 2, cáncer, fragilidad, depresión y muerte. Según un informe de la Food System Economics Commission, el sistema alimentario mundial es responsable de alrededor de un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero; y, si se suma a otras emisiones, podría llevar a un aumento de 2.7 °C para finales de siglo. Para empeorar las cosas, los desastres relacionados con el clima — como sequías e inundaciones — amenazan hasta un tercio de la producción mundial de alimentos.
Leer esta lista de problemas de la industria alimentaria actual puede dejarte con una sensación incómoda. Pero hay esperanza: todavía estamos a tiempo de transformar el sistema alimentario global. Un estudio de la Food System Economics Commission, "The Economics of the Food System Transformation", sugiere que pasar a un sistema alimentario más sostenible podría generar beneficios de hasta 10 mil millones de dólares (£7.9 billones) al año. Este cambio también podría impulsar una mejor salud humana y ayudar a enfrentar la emergencia climática global.
Pero, ¿qué significa exactamente un sistema alimentario sostenible? El informe lo define como un sistema que implica cambios en distintas partes del sistema alimentario actual — desde la producción hasta el consumo — que trabajan en conjunto para lograr resultados inclusivos, que mejoren la salud y ambientalmente sostenibles.
Como consumidor, tú también puedes aportar a la transformación del sistema alimentario global. Una solución que te devuelve el control es cultivar tu propia comida. Esto no solo ayuda al medio ambiente: también promueve una vida más saludable. Es momento de tomar acción y marcar la diferencia.
Para lograrlo, la organización sin fines de lucro Big Green tiene la misión de revolucionar el sistema alimentario de Norteamérica, empoderando a todas las personas para que cultiven alimentos en su barrio. Hasta ahora, han ayudado a a más de medio millón de personas al proporcionar camas de cultivo a 775 escuelas y 1,660 familias, y han entregado más de 5.44 millones de dólares en subvenciones a organizaciones comunitarias y escuelas.
Este año, Big Green arranca su siguiente misión: el tour en autobús "Grow Together". El recorrido pasará por varias ciudades, incluyendo Texas, San Antonio, Memphis, Atlanta, Savannah y Minneapolis, para unir comunidades a través del poder transformador de cultivar alimentos, con eventos de comida y jardinería, compartiendo conocimientos y regalando kits de jardinería. Big Green se está asociando con más de 10 organizaciones de todo Estados Unidos, y también va a visibilizar el trabajo de personas y comunidades que han usado la comida para impulsar una vida más saludable y sostenible en sus ciudades.
Global Citizen habló con la vicepresidenta de Desarrollo de Big Green, Madeleine Nelson, sobre el tour en autobús y el impacto que la organización ha logrado en los últimos 12 años, empoderando a comunidades, escuelas y familias para que cultiven su propia comida. También conversaron sobre los beneficios físicos, mentales, sociales y económicos de cultivar tus propios alimentos; cómo el sistema alimentario actual en Estados Unidos ha desconectado a la gente de su comida; y cómo Big Green busca combatir esto a través del poder de la jardinería.
Toma amplia del bus de gira de Big Green, con mural de Ver Sands (estudio de ilustración y diseño). Abril 2023.
¿Qué inspiró a Big Green a lanzar este tour en autobús y qué resultado esperan cuando termine?
De verdad queremos inspirar a la gente a empezar a cultivar alimentos. Por eso el autobús es grande, ruidoso y colorido: llama muchísimo la atención. Y nos emociona un montón llegar a espacios comunitarios y a eventos locales a lo largo del tour. Vamos a regalar alrededor de 1,000 huertos durante el recorrido, además de muchísimas semillas y otros insumos de jardinería. La idea es darle a la gente las herramientas para empezar a cultivar su propia comida, para que vea lo fácil que es y lo satisfactorio y gratificante que se siente.
¿Puedes contarnos más sobre las funciones principales del autobús?
Tiene un estudio para podcast. Hemos empezado a usar el podcasting como una forma de que las organizaciones con las que trabajamos cuenten sus historias y compartan todo el conocimiento que tienen sobre cultivar alimentos: desde el acceso a la tierra hasta cómo buscar subvenciones, y todas las maneras en las que impulsan sus misiones. Esto sirve como una herramienta para compartir ese conocimiento con el resto de la comunidad. El autobús también tiene lo que yo llamo con cariño una “ventanita tipo camión de helados”, como una ventanilla de servicio. Así vamos a poder entregar los huertos desde el autobús, como si estuviéramos repartiendo paletas a los niños. Tenemos unas macetas de tela buenísimas, de tamaño de cinco galones, que son una forma súper sencilla de empezar a cultivar. Y dentro de una bolsa incluimos todo lo que una persona necesita para dos temporadas de cultivo. Vamos a llevar cosas como lechugas; creo que también vamos a regalar rábanos y frijoles. O sea, un montón de opciones interesantes y muy amigables para peques, cosas que pueden cortar de la planta y probar, quizá por primera vez.
Miembros de la comunidad DAO de Big Green en día de voluntariado en Firdous Gardens, Atlanta, GA. Abril 2023.
¿Puedes contarnos por qué Big Green se está enfocando en ayudar a que la gente se reconecte con su comida a través de la jardinería?
Creo que, en el fondo, Big Green parte de una idea: la gente está desconectada de su comida. Ya sea de dónde viene, de los efectos que tiene en nuestros cuerpos o de cómo nos hace sentir. Vemos que cada vez se prioriza más la conveniencia, suben los precios del súper y la comida recorre distancias enormes para llegar hasta nosotros. Y así, cada vez estamos más desconectados de, en esencia, de dónde viene de dónde y qué hace por ti. Entonces, cuando decimos que creemos que cultivar alimentos cambia vidas, creemos que tiene el poder de mejorar nuestra seguridad nutricional: es decir, el acceso constante, predecible y accesible a comida saludable. Y eso trae un montón de beneficios para la salud mental: te saca a la naturaleza, te da el efecto calmante de la jardinería y te conecta con tu comida de una forma muy especial. Es una conexión con la naturaleza y con el clima, y nada te hace recordar nuestro impacto colectivo en el clima como ver tu huerta marchitarse en julio porque hace 10 grados más de lo que esperabas y no cae ni una gota de lluvia. Además, también puede mejorar de forma positiva la movilidad económica de las personas, porque el retorno de inversión de la jardinería es enorme. Sin mencionar la calidad, la variedad y lo local de los alimentos a los que la gente puede acceder cuando los cultiva por su cuenta o cuando los consigue de productores locales.
¿Qué impacto positivo han tenido los programas de Big Green a lo largo de los años?
Madeleine Nelson, de Big Green, ha visto de primera mano a lo largo de los años el impacto positivo que han tenido los programas de Big Green en familias y comunidades: desde inspirar a un joven en Indianápolis, que estaba enfrentando inseguridad alimentaria, a transformar un terreno vacío en una huerta comunitaria; hasta ayudar a una joven de Chicago a manejar su diabetes cultivando su propia comida; y también a fomentar conexiones intergeneracionales entre abuelos y nietos, transmitiendo tradiciones de comida y jardinería.
Imagen de participantes en una huerta comunitaria en alianza con la ONG Big Green.
¿Cuál ha sido la respuesta hasta ahora sobre el tour en autobús?
El Rev. Dr. W. Raymond Bryant Sr., Anciano Presidente del Distrito de San Antonio de la Iglesia Episcopal Metodista Africana (AME), se asoció con Big Green para un día de demostración de recetas durante el tour en autobús. Compartió lo que piensa sobre el tour: “En nuestra tradición, casi todo lo que hacemos gira en torno a la comida, pero no necesariamente comida saludable. Gracias a nuestra relación con Big Green, aprendimos a cocinar de otra manera y a preparar distintas recetas saludables. Hacemos demostraciones de cocina juntos y enseñamos a la gente a leer las etiquetas nutricionales. Sabemos que la comida es medicina y que cultivar alimentos cambia vidas, sin duda.”
Bobby y Derravia Rich, fundadores de Black Seeds Urban Farms, también compartieron su agradecimiento por el tour en autobús de Big Green: “Las comunidades necesitan un punto central en el que puedan confiar y al que puedan ir para aprender sobre agricultura y sobre su comida. Las organizaciones sin fines de lucro tradicionales y la filantropía no suelen tener la oportunidad de construir la relación que nosotros tenemos con Big Green. Podemos cultivar más alimentos para más personas. No podríamos sumarnos a este cambio sin el cariño de Big Green.”
¿Cómo puede involucrarse la gente con Big Green y apoyar su misión?
Nos encantaría que la gente siga de cerca el bus tour. También hay una opción para invitar al bus a que vaya a tu ciudad y así explorar el sistema alimentario y conocer a quienes están impulsando el cambio en tu comunidad. Y creemos que hacer jardinería es tan fácil como plantar una semilla. Así que te invitamos a que lo pruebes. Buscá un sobre de semillas que te llame la atención. Conseguí una maceta o un recipiente: no hace falta tener terreno, ni “mano verde”. Solo necesitas sol, agua y tierra. Animate a intentarlo y vas a ver lo fácil y lo gratificante que puede ser cultivar tu propia comida.