El 27 de marzo de 2014, India fue oficialmente certificada como libre de polio por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Gracias a una campaña de vacunación intensa y flexible que duró años y llegó a cada rincón de este enorme país, millones de niñas y niños tuvieron la oportunidad de librarse del virus que, en su peor momento, paralizaba a más de 350,000 personas al año en todo el mundo.
Hoy, los casos de polio han bajado más de 99% desde 1988, y el virus ya solo es endémico en dos países: Pakistán y Afganistán.
El éxito de India al inmunizar contra la polio a una población tan grande sigue siendo una hazaña impresionante. Con 1,400 millones de personas, India era considerada uno de los lugares más difíciles para eliminar el poliovirus salvaje dentro de sus fronteras, por la forma en que se propagaba el virus, los métodos de vigilancia deficientes y la gran cantidad de comunidades inaccesibles.
Era demasiado fácil que niñas y niños se quedaran sin vacunar y que el virus se propagara entre la gente de la comunidad. Para muchas personas expertas en salud pública que crecieron en India o participaron en los esfuerzos de vacunación del país, la realidad era que la polio parecía demasiado común como para poder escapar de ella.
“Cuando era niño, recuerdo que de vez en cuando algún niño del vecindario no aparecía para jugar críquet por la tarde, y luego nos enterábamos de que era porque tenía síntomas parecidos a los de la polio”, le dijo a Global Citizen el Dr. Ananda Sankar Bandyopadhyay, quien actualmente es subdirector del equipo de polio en la Fundación Bill & Melinda Gates. “En ese entonces, la amenaza de la polio era muy real para nosotros”.
A pesar de estos obstáculos, India logró ir contra todo pronóstico gracias, en gran parte, a una coordinación sostenida entre distintos actores: vacunadores voluntarios, especialistas en salud pública, organizaciones internacionales, el sector privado y el gobierno de India; en 2011, el país registró su último caso de polio.
Mientras celebramos el 10º aniversario de la certificación de India como país libre de polio, Global Citizen habló con especialistas en salud pública sobre los esfuerzos para vacunar a cada niña y niño del país, así como sobre lo que la campaña de India significa para erradicar la polio en todas partes.
Cómo India se volvió un país libre de polio
Vacunadores de la actividad CVT (Continuous Vaccination Team) son fotografiados en la Estación de Patna, Bihar, India, al inicio de su turno, 21 dic 2011.
La polio, o poliomielitis, es una enfermedad altamente contagiosa que afecta principalmente a niñas y niños menores de 5 años. El virus que la causa invade el sistema nervioso y, en algunos casos, provoca parálisis total en cuestión de horas.
“La polio también es una enfermedad muy propensa a generar brotes”, le dijo el Dr. Bandyopadhyay a Global Citizen. “Puede propagarse rapidísimo de un niño a otro, de una comunidad a otra y de un país a otro, así que erradicarla en todas partes es un tema de interés internacional”.
Después de que la Asamblea Mundial de la Salud aprobara una resolución para erradicar la polio en 1988, se aceleró el avance para asegurar que las vacunas llegaran a cada rincón del mundo. La Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio (GPEI) —una alianza público-privada encabezada por gobiernos nacionales y la OMS, Rotary International, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Fundación Bill & Melinda Gates— se lanzó para poner en marcha una campaña global de vacunación y responder a los obstáculos que permitían que el virus siguiera circulando.
“Después de años de insistir, el gobierno de India organizó en 1995 su primer Día Nacional de Inmunización (NID) y adoptó una estrategia de inmunización suplementaria”, le dijo a Global Citizen Deepak Kapur, presidente del India National PolioPlus Committee de Rotary International. “Pensábamos que India alcanzaría el estatus de cero polio en unos cuantos años, pero nos llevamos una gran sorpresa”.
En 2001, Kapur se sumó a los esfuerzos de Rotary International para erradicar la polio en India y vio cómo las actividades de inmunización lograron reducir drásticamente el número de casos. Pero para 2002, la cifra de casos reportados se disparó a 1,600, casi 500% más que el año anterior.
Rápidamente quedó claro que, aunque había suficientes vacunas contra la polio, era necesario mejorar los esfuerzos para rastrear casos, prevenir brotes y asegurar que las niñas y los niños completaran sus esquemas de vacunación antes de que la polio saliera de las fronteras de India.
“El éxito de India para llegar a cero transmisión de polio ocurrió gracias a un tipo de epidemiología de ‘caminar y tocar puertas’”, le dijo el Dr. Bandyopadhyay a Global Citizen. “Los vacunadores contra la polio marcaron el camino y fueron de casa en casa para asegurarse de que cada niña y niño estuviera vacunado. Incluso cuando había desastres naturales, como inundaciones, estas actividades fueron clave para detener la transmisión de la polio”.
Además de los esfuerzos de vacunación desde las comunidades —liderados principalmente por vacunadoras en todo el país—, las autoridades de salud pública también buscaron que las campañas se sintieran más “de fiesta”. Regalos, banners y acciones para sumar a celebridades de Bollywood para educar al público sobre la eficacia de las vacunas ayudaron a mejorar las tasas de vacunación.
“Los ‘domingos de polio’ eran básicamente un festival para que todo el país saliera a vacunar a sus hijos”, dijo el Dr. Bandyopadhyay.
También fue esencial aumentar la vigilancia de los casos de polio para ubicar focos del virus. Como el poliovirus se transmite principalmente por vía fecal-oral, el muestreo ambiental en los sistemas de alcantarillado permitió que las autoridades de salud detectaran brotes y se aseguraran de que cada niña y niño elegible dentro de una comunidad estuviera siendo vacunado.
El rotario y presidente del Comité India PolioPlus, Deepak Kapur; Sunil Bahl, gerente de proyecto de la OMS; y el rotario Manjit Sawhney revisan puntos de distribución de vacunas en la sede del National Polio Surveillance Project en Delhi, 2008.
“Tienes que averiguar dónde está el virus y a quién le está dando”, le dijo a Global Citizen el Dr. Walter Orenstein, profesor emérito de la Universidad de Emory. “Eso también permitió hacer cambios en los esfuerzos de monitoreo; por ejemplo, usar tinta para marcar a los niños y niñas vacunados, de modo que alguien pudiera llegar a una comunidad específica, ver si estaba bien inmunizada y, si no, actuar para lograrlo.”
El Dr. Orenstein fue director del Programa Nacional de Inmunización de Estados Unidos y conoce muy bien los esfuerzos globales para erradicar la polio. Como trabajó en la campaña de erradicación de la viruela en India en los años 70, entiende las circunstancias únicas que influyen en las campañas de vacunación masiva en el país.
Además de implementar mejores técnicas de vigilancia, las autoridades de salud pública entendieron que algunas comunidades desconfiaban profundamente de la vacuna contra la polio. Así que la reticencia a vacunarse fue otro obstáculo que los expertos vieron que tenían que superar.
Para enfrentar la desinformación sobre las vacunas, integrantes de la GPEI coordinaron esfuerzos para informar a líderes comunitarios sobre la vacuna contra la polio, para que luego ellos pudieran difundir esa información.
“Para empezar, [Rotary International] organizó un comité integrado por líderes de cada distrito de ingresos en Uttar Pradesh [donde el poliovirus salvaje era endémico] y les ayudó a entender que la inmunización era algo bueno”, le dijo Kapur a Global Citizen. “Después de eso, empezamos a ver puestos de [vacunación] instalados en mezquitas, y líderes musulmanes animaron a sus comunidades a vacunarse”.
A medida que líderes religiosos, en particular dentro de la comunidad musulmana, comenzaron a formar parte de los esfuerzos de inmunización, la resistencia a la vacunación empezó a disminuir.
“Involucrar a líderes comunitarios en la promoción es clave”, también le dijo el Dr. Orenstein a Global Citizen. “La confianza puede superar la reticencia a vacunarse. Necesitas el mensaje correcto, transmitido por las personas correctas, a través del canal de comunicación correcto”.
Avances continuos en Pakistán y Afganistán
El éxito de India al erradicar la polio dentro de sus fronteras demostró que las campañas de vacunación masiva pueden funcionar cuando reciben la atención y los recursos adecuados. Por eso, llevar ese mismo nivel de compromiso a Pakistán y Afganistán puede ayudar a acabar con la polio de una vez por todas.
Hoy, el poliovirus salvaje es endémico en solo siete de 180 distritos en Pakistán y en dos de 34 provincias en Afganistán. A medida que disminuyen los casos y los clústeres genéticos del virus en esas zonas, especialistas en salud pública subrayan una y otra vez la necesidad de responder a los obstáculos específicos de cada región.
Un/a trabajador/a de salud aplica una vacuna contra la polio a un/a niño/a en Karachi, Pakistán, lun 27 nov 2023.
En Pakistán, el acceso irregular a comunidades nómadas de alto riesgo dificulta el seguimiento de casos y asegurar que los niños y niñas se vacunen. Además, la reticencia a vacunarse ha resultado ser un problema mayor en el país, ya que algunas personas en las comunidades hicieron un boicot e incluso amenazaron a los vacunadores con violencia por la desinformación de que la vacuna contra la polio es un método de esterilización forzada.
Afganistán enfrenta desafíos similares. Las brechas de inmunidad, producto de comunidades con baja vacunación y citas de vacunación perdidas, permiten que el poliovirus siga circulando de forma constante. Además, la crisis humanitaria compleja del país ha hecho que muchas personas desconfíen de cualquiera que toque a su puerta, incluso cuando los vacunadores debtro de la comunidad ponen sus vidas en riesgo para hacerlo.
Las iniciativas de la GPEI, los gobiernos nacionales y la comunidad internacional siguen apoyando los esfuerzos de erradicación de la polio al responder a tendencias específicas de cada región. Tomando lecciones de la campaña de vacunación de India, servicios móviles de vacunación, campañas de vacunación puerta a puerta, y un firme compromiso con la vigilancia ambiental están demostrando ser algunos de los medios más efectivos para reducir los casos de poliovirus salvaje.
La necesidad de erradicar la polio en todas partes
La vacunadora Rekha Devi muestra la vacuna contra la polio en el bloque Kuseswarsthan, distrito de Darbhanga, Bihar, India, dic 2011.
Aunque la cantidad de casos de poliovirus salvaje va a la baja, no podemos bajar la guardia. Erradicar la polio requiere acción sostenida de todas las personas, en todas partes, especialmente porque cada vez más casos se atribuyen a VDPVs (virus de la poliomielitis derivados de la vacuna), que han ocurrido en zonas con baja vacunación y están vinculados a las vacunas orales contra la polio (OPV).
En el contexto de la carrera mundial para acabar con la polio, el lanzamiento de las OPV suele considerarse uno de los grandes logros. Aunque muchos bebés reciben dosis de la vacuna inactivada contra la polio (IPV) como parte de su esquema de inmunización rutinario, las OPV permiten que las autoridades de salud pública lleguen a niños y niñas que no fueron vacunados cuando eran bebés, ya que se administran rápidamente con un gotero, son fáciles de transportar y tienen un bajo costo.
La diferencia es que las OPV contienen una cepa debilitada del poliovirus para ayudar a desarrollar inmunidad. En poblaciones con baja inmunización, donde la comunidad no está protegida contra la polio, esta cepa debilitada puede circular por un periodo prolongado y revertir genéticamente a una forma del poliovirus que sí puede causar parálisis.
Actualmente, el virus variante de la poliomielitis de tipo 2 representa casi el 75% de los casos de poliovirus variante en 2023.
Para responder a esta tendencia, las autoridades sanitarias han empezado a usar la nueva vacuna oral contra la polio de tipo 2 (nOPV2), que incorpora mejoras que reducen la probabilidad de que la cepa atenuada del poliovirus mute y propagarse en zonas con bajas tasas de inmunización. Aunque esta estrategia ha demostrado ser efectiva para reducir casos de VDPVs, la realidad es que las comunidades bien inmunizadas pueden evitar que este tipo de mutaciones ocurran.
El mundo tiene las herramientas para acabar con la polio. Ahora mismo, se trata de usar esas herramientas por todos los medios posibles para asegurar que ningún niño o niña enfrente la amenaza de contraer polio.
“A todos los países, sin importar su nivel de ingresos, les conviene asegurar que la polio se erradique en todas partes”, dijo el Dr. Orenstein. “Siempre digo que las vacunas no salvan vidas: las vacunaciones salvan vidas”.
Disclosure: Este artículo forma parte de una serie de contenidos sobre polio que fue posible gracias al financiamiento de la Bill and Melinda Gates Foundation.



