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Syrian refugee children attend a class at a makeshift school set up in a tent at an informal tented settlement near the Syrian border on the outskirts of Mafraq, Jordan, Wednesday, Oct. 21, 2015.
Muhammed Muheisen/AP
Educación

10 barreras a la educación en todo el mundo

En asociación con: Write to Learn

Los niños en los países pobres enfrentan varias barreras para acceder a la educación. Algunas son evidentes —como no tener una escuela a dónde ir— mientras otras son menos obvias, como la falta de capacitación necesaria del maestro de la escuela para ayudar a los niños a aprender con efectividad. A continuación, enumeramos las 10 principales barreras a la educación y examinamos cómo Global Partnership for Education (GPE, Alianza Mundial para la Educación) está trabajando para superarlas.

1. Carencia de financiamiento para la educación

Image: The Global Partnership for Education

Mientras Global Partnership for Education ayuda a muchos países en desarrollo a incrementar su financiamiento interno para la educación, la asistencia de donantes mundiales en este ámbito está descendiendo a una tasa alarmante.  El total de la ayuda otorgada para la educación básica ha caído durante tres años seguidos, dando como resultado una reducción del 16 por ciento entre 2009 y 2012. En el presente, la ayuda para la educación básica se encuentra en el mismo nivel del 2008. Ello está creando una crisis global de financiamiento que tiene serias consecuencias sobre la capacidad de los países de lograr que los niños estudien en las escuelas. Los 59 países en desarrollo socios de GPE enfrentan una escasez de financiamiento de $34 mil millones para los próximos cuatro años en la educación primaria y secundaria. El dinero no lo es todo, pero es fundamental para el éxito del sistema educativo.

Global Partnership tiene como objetivo recaudar $3.5 mil millones en una nueva inversión de países donantes al Fondo GPE, así como una mayor asistencia de otro tipo a la educación y, además, está solicitando a países en desarrollo aliados que se comprometan a realizar mayores aportes para el financiamiento local. Si se efectúan estos compromisos, GPE estima que pueden obtener $16 mil millones adicionales a través de gastos realizados por países en desarrollo con el propósito de cerrar la brecha del financiamiento mundial a la educación.

2. No tener maestro o tener un maestro sin capacitación

Plan UK: Lensa Kebede teaches her Kindergarten class in Addis Ababa, Ethiopia.

¿Qué es lo principal que necesita cualquier niño para poder aprender? Un maestro, por supuesto. Enfrentamos múltiples desafíos cuando se trata de los maestros. No solo no existen suficientes maestros en el mundo para lograr la educación primaria universal (mucho menos la secundaria), sino que muchos de los maestros que actualmente trabajan también carecen de capacitación, lo que impide que los niños adquieran conocimientos básicos, como habilidades matemáticas y de lenguaje. La ONU estima que, en todo el mundo, se requieren 1.6 millones de nuevos maestros para alcanzar la educación primaria universal antes de 2015, y 5.1 mil millones más para lograr la educación secundaria de primer ciclo universal para el año 2030. Mientras tanto, en uno de cada tres países, menos de las tres cuartas partes de los maestros están capacitados según los estándares nacionales.

Desde 2011, Global Partnership for Education ha ayudado a formar a más de 300,000 maestros en todo el mundo. Con una reposición satisfactoria, GPE puede convertir el reclutamiento y la capacitación de maestros en una prioridad mundial con el objeto de brindar una educación de calidad para todos.

3. No tener aula

Plan UK: Children in South Sudan learn under a mango tree after their school was destroyed by civil war.

Esto parece bastante obvio. Si no existe un aula, no hay muchas oportunidades de obtener una educación aceptable. Pero, como hemos dicho, esa es la realidad de millones de niños en todo el mundo. Los niños de muchos países del África Subsahariana a menudo reciben clases en salones abarrotados de estudiantes o que están en pésimas condiciones, o lo hacen al aire libre. En Malawi, por ejemplo, hay 130 niños por aula en 1° grado, en promedio. No se trata solo de la falta de aulas, sino también de la ausencia de servicios básicos que se espera que una escuela posea, como agua corriente e inodoros. En Chad, solo una de cada siete escuelas cuenta con agua potable, y solo una de cada cuatro tiene un inodoro; además, solo un tercio de los inodoros se destinan únicamente a niñas, una falta real de incentivo y una barrera para que las niñas asistan a la escuela.

Desde 2011, el financiamiento de Global Partnership for Education ha ayudado a construir o rehabilitar 53,000 aulas. Si recibe el dinero que necesita de donantes como el Reino Unido, GPE puede garantizar que muchos más niños puedan estudiar en un aula decente.

4. Carencia de material de aprendizaje

Plan UK: A girl in class in Mozambique.

En muchas partes del mundo, a menudo seis o más estudiantes comparten libros de texto desactualizados y desgastados. En la República Unida de Tanzania, por ejemplo, solo 3.5 por ciento de los alumnos de 6° grado disponen de un libro de texto de lectura para uso individual. En Camerún, en 2° grado hay 11 estudiantes de primaria por cada libro de texto de lectura y 13 por cada libro de texto de matemáticas. Hay un escaso suministro de cuadernos y hojas de ejercicios, guías de lectura y otros materiales de apoyo para que los estudiantes aprendan sus lecciones. Los maestros también necesitan materiales que los ayuden a preparar las lecciones, para compartir con los estudiantes y servirles de guía.

Entre 2011 y 2014, los países en desarrollo socios de Global Partnership están en vías de distribuir 55 millones de libros de texto gracias al apoyo de GPE.

5. La exclusión de niños con discapacidades

Plan UK: A mother walks her blind daughter to school in Togo.

A pesar del hecho de que la educación es un derecho humano universal, es común que se les niegue el acceso a la escuela a 93 millones de niños con discapacidades en todo el mundo. En algunos de los países más pobres del mundo, hasta el 95 por ciento de los niños con discapacidades no tienen acceso a escuelas. Una combinación de discriminación, falta de capacitación de los profesores en métodos de enseñanza incluyentes, así como una absoluta carencia de escuelas con accesibilidad para discapacitados, deja a este grupo especialmente vulnerable a la negación de su derecho a la educación.

El tema de los niños con discapacidades es una de las prioridades de Global Partnership for Education para los próximos cuatro años. Con un refuerzo exitoso, GPE podrá trabajar con sus 59 países en desarrollo socios para promover la educación incluyente. Global Partnership se ha comprometido a lograr que para 2018 el 80% de sus países socios tengan una política y una legislación explícita en cuanto a la educación para niños con discapacidades.

6. Tener el género "equivocado"

Plan UK: Girls can often be denied an education by poverty, conflict and discrimination.

En pocas palabras, el género es una de las razones más importantes por las que se niega la educación infantil.  A pesar de los recientes avances en la educación de las niñas, ha quedado rezagada una generación de mujeres jóvenes. Más de 100 millones de mujeres jóvenes de países en desarrollo no pueden leer una frase. Por lo menos a una de cada cinco adolescentes del sexo femenino en todo el mundo se le niega la educación debido a la realidad cotidiana de pobreza, conflicto y discriminación. La pobreza fuerza a muchas familias a elegir a cuál de sus hijos enviar a la escuela. Las niñas suelen ser excluidas debido a la creencia de que es menos provechoso educar a una niña que a un niño. En lugar de ello, son enviadas o trabajar o se les hace permanecer en casa para cuidar de sus hermanos y ocuparse en quehaceres del hogar.

Garantizar que las niñas puedan acceder a una educación de calidad y completarla es una de las principales prioridades de Global Partnership for Education. Desde su creación, GPE ha ayudado a 10 millones de niñas a asistir a la escuela. Veintiocho de los países en vías de desarrollo socios de GPE han sido exitosos en lograr que igual número de niños y niñas completen la educación primaria. Con una adecuada reposición, GPE busca incrementar el porcentaje de niñas que finalizan la escuela primaria del 74% al 84% para el 2018.

7. Vivir en un país en conflicto o en riesgo de conflicto

Plan UK: The ruins of a former school in South Sudan. Following a 20 year civil war, only 16% of schools in the region operate in permanent buildings.

Hay muchas víctimas en cualquier guerra y los sistemas educativos a menudo son destruidos. Si bien esto puede parecer obvio, el impacto de los conflictos no puede dejar de enfatizarse. En 2011, alrededor del 50 por ciento de los niños fuera del sistema escolar vivían en países afectados por conflictos. Los conflictos impiden a los gobiernos funcionar, los maestros y estudiantes a menudo huyen de sus hogares y se interrumpe en gran medida la continuidad del aprendizaje. Lo preocupante es que hasta ahora la educación ha tenido muy poca prioridad en la ayuda humanitaria a países en conflicto: solo 1.4 por ciento de la asistencia humanitaria mundial se dirigió a la educación en 2012.

Desde su establecimiento, Global Partnership for Education ha asignado el 61% de sus fondos a estados frágiles y afectados por conflictos, una cantidad mayor que otros donantes. De los 29 millones de niños que GPE espera escolarizar entre 2015 y 2018, 23 millones viven en países frágiles y afectados por conflictos. Global Partnership en el presente también busca la forma de mejorar sus operaciones para agilizar la asistencia a países en situaciones de emergencia o de recuperación temprana.

8. Distancia entre el hogar y la escuela

Plan UK/Richard Wainwright: 13-year-old Saumon from Cambodia travelling home.

Para muchos niños en todo el mundo, no es inusual que una caminata hasta y desde la escuela dure tres horas. Esto es demasiado para muchos niños, particularmente aquellos con discapacidades, los que sufren de malnutrición o enfermedades o aquellos que son necesarios para realizar las tareas del hogar. Imagina tener que ir a la escuela hambriento a las 5 am todos los días y no regresar hasta las 7 pm. Muchos niños, especialmente las niñas, son vulnerables a la violencia en su largo y riesgoso traslado hacia y desde la escuela.

Al invertir en nuevas escuelas, más escuelas, Global Partnership for Education ayuda a reducir las distancias que los niños tienen que recorrer para llegar a la escuela y recibir una educación adecuada. Con compromisos de apoyo por parte de donantes, GPE puede garantizar que ningún niño tenga que soportar recorridos tan largos solo para satisfacer su derecho básico a la educación.

9. Hambre y nutrición deficiente

Plan UK: Students eat a breakfast of rice and vegetables at a primary school in Cambodia.

El impacto del hambre en los sistemas educativos ha sido gravemente minimizado. Una malnutrición severa, hasta el punto de afectar el desarrollo cerebral, puede ser equivalente a perder cuatro grados de escolaridad. Alrededor de 171 millones de niños en países en desarrollo sufren de retraso en el crecimiento para el momento en que cumplen 5 años. Ello puede afectar sus habilidades cognitivas, así como su capacidad de concentrarse en la escuela. Como resultado, los niños afectados por este retraso tienen 19% menos probabilidades de poder leer cuando alcanzan los 8 años de edad. En cambio, una buena nutrición puede ser esencial para prepararse para lograr un buen aprendizaje.

Global Partnership for Education busca abordar las prioridades nacionales según lo decidido por los propios gobiernos de los países en desarrollo. En los lugares en que la desnutrición es un problema importante, GPE está interviniendo para atacar el problema. Por ejemplo, en la República Democrática de Lao, un innovador programa de comidas escolares financiado por GPE está abordando los déficits nutricionales y promoviendo la autosuficiencia, la propiedad comunitaria y la sostenibilidad a través de la producción local integrada de alimentos y de la participación activa de miembros de la comunidad. Como resultado, la PDR Lao ha visto un incremento en la matrícula escolar (especialmente en las niñas), mejoras en el estado nutricional, menores gastos en el hogar y relaciones más fuertes entre estudiantes, maestros y padres.

10. El gasto en educación (tarifas formales o informales)

Plan UK: Schoolgirls walk arm-in-arm in Zimbabwe. Cost of uniforms, books and even pens can exclude children from education.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece claramente que todo niño tiene derecho a una educación básica gratuita , de manera que la pobreza y la falta de dinero no deberían constituir una barrera para la escolaridad. En muchos países en desarrollo, durante las últimas décadas, los gobiernos han anunciado la eliminación de las matrículas escolares y, como resultado, han visto un impresionante incremento en el número de niños que asiste a la escuela. Pero para muchas de las familias más pobres, la escuela sigue siendo demasiado costosa y los niños son forzados a quedarse en casa ocupándose de labores del hogar o trabajando. Las familias continúan atrapadas en un ciclo de pobreza que dura generaciones. En muchos países de África, aunque se supone que la educación es gratuita, en la práctica las “tarifas informales” hacen que los padres se vean forzados a pagar “artículos obligatorios” como uniformes, libros, bolígrafos, lecciones extra, tarifas de exámenes o fondos para apoyar las instalaciones escolares. En otros lugares, la ausencia de escuelas públicas (gubernamentales) en funcionamiento significa que los padres no tienen alternativa sino enviar a sus hijos a escuelas privadas que, incluso cuando técnicamente tienen “tarifas bajas”, son inasequibles para las familias más pobres, las cuales se arriesgan a verse desamparadas en su esfuerzo por brindarles a sus hijos mejores vidas a través de la educación.

El principal propósito de Global Partnership for Education es ayudar a fortalecer los sistemas educativos nacionales de los países más pobres desarrollando su capacidad para ofrecer educación asequible y de calidad a todos los ciudadanos. GPE prioriza específicamente a los niños más marginados que se encuentran fuera del sistema educativo, ayudando a los países a proporcionar acceso a la educación básica, incluso a las familias más pobres.