Las tierras indígenas protegen la biodiversidad, el clima y una historia viva que no puede ser borrada. En 1988, la Constitución reconoció el derecho de los pueblos indígenas a sus tierras tradicionales, un logro histórico de justicia.
Ahora, el Marco Temporal amenaza todo esto: intenta limitar los derechos indígenas solo a las tierras ocupadas hasta 1988, ignorando siglos de expulsiones forzadas y violencia. También impone nuevos obstáculos a la demarcación de tierras, poniendo en riesgo vidas y bosques.
En diciembre de 2023, la Ley 14.701 intentó convertir esta teoría en ley. Pero el futuro aún puede escribirse de otro modo: el Tribunal Supremo Federal (STF) puede defender la justicia y los derechos constitucionales.
Etiqueta al STF ahora para rechazar el Marco Temporal de una vez por todas.