El gobierno de Estados Unidos está planeando incinerar anticonceptivos por un valor de 9.7 millones de dólares americanos, incluidos dispositivos intrauterinos (DIU) e implantes, destinados a mujeres en países en desarrollo. Estos insumos, algunos con fecha de vencimiento hasta 2031, van a ser destruidos simplemente porque ya no van acorde con la agenda de la administración estadounidense.
Expertos advierten que esta pérdida podría provocar 17.1 millones de embarazos no planeados y más de 34,000 muertes maternas que se podrían evitar, sobre todo en países donde los sistemas de salud son frágiles como Níger y la RDC. Algunas organizaciones ofrecieron cubrir los costos de envío y distribución, pero fueron rechazadas.
Esta destrucción no solo desperdicia el dinero de los contribuyentes, sino que traiciona décadas de liderazgo de Estados Unidos en temas de salud global y planificación familiar. Además, la misma administración destruyó recientemente ayuda alimentaria de emergencia en Medio Oriente, a pesar de las advertencias internas, mostrando una preocupante tendencia de tirar a la basura millones de dólares americanos en ayuda financiada por contribuyentes.
El Secretario de Estado Marco Rubio tiene el poder de frenar esta acción tan dañina e innecesaria. Pídele que actúe con humanidad y sentido común. Que detenga la incineración. Que permita que estos insumos salven vidas.