Pide a los líderes que eviten que el COVID-19 cause una crisis de hambre

Al invertir en agricultores rurales, los líderes pueden garantizar que esta crisis de salud no se convierta en una crisis alimentaria.

Lo que hay que saber:

  • El COVID-19 ha aumentado el número de personas hambrientas en las comunidades más vulnerables.
  • Invertir en agricultores y comunidades rurales es clave para que esta crisis de salud no se convierta en una de hambre.
  • Pídele a los líderes mundiales que inviertan en un fondo de alivio de coronavirus para que las comunidades puedan alimentarse

Más información acerca de esta causa:

El COVID-19 ha tenido consecuencias devastadoras. Si bien los líderes tomaron las precauciones necesarias para ayudar a reducir su propagación y salvar vidas desafortunadamente, esto ha dejado un impacto significativo en las economías, dejando a muchos incapaces de mantener a sus familias o a sí mismos.

Antes de la pandemia, más de 820 millones de personas no estaban seguras de dónde vendría su próxima comida. Las familias y los agricultores de las comunidades más vulnerables ya estaban abordando el impacto devastador de las sequías, inundaciones y conflictos graves. El virus ha exacerbado estos desafíos, dejando a millones más incapaces de acceder a suficientes alimentos nutritivos, lo que pone al mundo al borde de una crisis alimentaria.

El reciente informe mundial sobre la crisis alimentaria estima que un cuarto de mil millones de personas podrían verse empujadas a una crisis de hambre para fines de 2020, si no se toman medidas.

Los agricultores de las comunidades rurales son clave para romper el ciclo del hambre, la desnutrición y la pobreza: apoyan los medios de vida de casi dos mil millones de personas en el mundo en desarrollo y son responsables del 80% de los alimentos producidos en el África subsahariana y partes de Asia. Pero ellos necesitan apoyo.

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola de las Naciones Unidas - FIDA (IFAD) hace exactamente esto: proporciona pequeños equipos agrícolas y semillas, vincula a los agricultores con los compradores durante las restricciones de movimiento y proporciona acceso a servicios financieros digitales. Estas acciones capacitan a las personas en las comunidades rurales para hacerse cargo de su propio desarrollo, expandir sus negocios y aumentar su seguridad alimentaria.

Al invertir en FIDA (IFAD), podemos garantizar que los agricultores continúen cultivando y vendiendo alimentos, ayudando a las comunidades y rompiendo el ciclo del hambre. Después de más de 35,000 firmas de los Global Citizens, el gobierno canadiense ha hecho la primera promesa de ayudar a los agricultores y las comunidades agrícolas afectadas por la pandemia de COVID-19 y las consecuencias económicas que la acompañan.

¡Envía un mensaje a otros líderes mundiales pidiéndoles que se unan a nosotros en la lucha contra el hambre! Compartiremos esto directamente con los gobiernos para mostrarles que los Global Citizens están alzando su voz.